El ultraderechista se impuso por poco margen, pero la izquierda consiguió el mejor número de su historia a pesar de quedar en segundo lugar. El Presidente Gustavo Petro y el candidato Cepeda desconocieron los resultados.
El candidato de ultraderecha, Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo este domingo la mayor cantidad de votos en las elecciones presidenciales de Colombia y se enfrentará en segunda vuelta contra el candidato Iván Cepeda, de Pacto Histórico, que quedó en segundo lugar.
De acuerdo con las cifras entregadas por la Registraduría Nacional, con más del 99 por ciento de las mesas informadas, Espriella alcanzó una votación de 10.342.932 pero no llegó a superar el 50 por ciento del total para ser electo presidente en primera vuelta.
Cepeda, en segundo lugar, obtuvo 9.677.533 de sufragios, y en tercer lugar se ubicó la senadora Paloma Valencia, del partido Centro Democrático (derecha), quien obtuvo 1.637.134.
EL PRESIDENTE PETRO Y EL CANDIDATO CEPEDA DESCONOCIERON LOS RESULTADOS.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, abrió un fuerte frente de conflicto institucional al anunciar que no reconoce los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
El mandatario hizo pública su postura a través de la red social X y volvió a cargar contra el sistema de preconteo de votos y el software de escrutinio operado por empresas privadas.
“Como presidente no los acepto”, escribió Petro, al tiempo que exigió una revisión integral del proceso.
Petro remarca que las impugnaciones registradas en distintos puntos del país indicarían que “centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes”.
El futuro inmediato del proceso electoral colombiano queda ahora atado a las decisiones de las autoridades judiciales y electorales, que deberán dirimir las impugnaciones y validar o rectificar los resultados preliminares. En paralelo, el pronunciamiento del presidente alimenta la tensión política y abre un debate sobre la transparencia de los procesos de votación en la región, un tema que se sigue con atención desde distintas capitales, incluida Buenos Aires.
