El economista y exdirector del FMI analizó el posible nuevo acuerdo con el organismo. Señaló que el diseño sería una señal de apoyo, pero advirtió que no podrá utilizarse para sostener el tipo de cambio. También aseguró que es probable una flexibilización del cepo.
El economista Claudio Loser, exdirector del Fondo Monetario Internacional para el hemisferio occidental, analizó el posible nuevo acuerdo que el gobierno argentino estaría negociando con el organismo multilateral. En dialogo exclusivo con Urbana BA, el economista consideró que el anuncio se enmarca en un escenario internacional complejo y que responde tanto a factores técnicos como políticos.
Loser sostuvo que “la situación de la Argentina en el contexto internacional tan fluido estaba afectando la viabilidad” del acuerdo. Planteó que se trató de un proceso que ya estaba encaminado y que “faltaba hacer estas reuniones informales con la junta directiva” del Fondo. En ese sentido, agregó que probablemente el Board haya querido cerrar el tema antes del inicio de las reuniones con el directorio previstas para la semana próxima.
Sobre el volumen del préstamo, que en este caso superaría los montos habituales, afirmó que “es mucho dinero por varias razones”. Argumentó que Argentina ya es el principal deudor del Fondo y que su deuda ha aumentado, aunque aclaró que “una parte importante va a estar yendo a refinanciar las obligaciones que caen en el 26, 27 y 28”.
Para Loser, el giro inicial de fondos resulta “bastante inusual”, pero se explica por los avances del gobierno en materia económica. “Están reconociendo progresos importantes en la parte fiscal y monetaria y reducción de la inflación en el último año”, señaló. Y agregó: “Evidentemente quieren que la Argentina siga mejorando, a pesar de que hay mucho para hacer”.
En relación al tipo de cambio, consideró inevitable una modificación del actual esquema. “Yo veo muy probable un cambio en el esquema cambiario. No veo que se elimine el cepo inmediatamente, pero que puede haber una banda cambiaria o alguna flexibilización es posible”. Aclaró, sin embargo, que los desembolsos del Fondo no estarán destinados a sostener artificialmente el valor del dólar: “La plata del Fondo no se va a gastar para mantener el dólar fijo”.
En la misma línea, remarcó que el volumen del préstamo debe leerse más como un respaldo político que como un alivio financiero inmediato. “Yo creo que es más que nada importante como una señal de apoyo”, dijo, y reiteró: “El Fondo no va a permitir que se gasten la plata para mantener el dólar barato”.
Por último, se refirió a la reciente visita del secretario del Tesoro de Estados Unidos a la Argentina. Según Loser, ese viaje no está directamente vinculado al FMI, y estimó que podría tratarse de una negociación por fuera del organismo, como “un acuerdo de libre comercio o algo así”. De todos modos, consideró que la presencia del funcionario norteamericano “es importante como una señal”.
Consultado sobre la llamada “ley Guzmán”, desestimó que haya sido un factor de peso en la volatilidad reciente de los mercados. “La ley Guzmán no me parece algo crucial, en la mayoría de los países no han existido”, dijo. Y añadió: “Yo creo que la ley Guzmán no tiene nada que ver con la volatilidad. Más bien hubo declaraciones de algún tipo que el ministro no tendría que haber hecho”.
