Los psiquiatras que lo asisten dudan del tratamiento ambulatorio que cumple actualmente en la quinta de “Palito” Ortega. El músico tuvo un ataque de ira.
El popular cantante Charly García sufrió una recaída en su estado de ánimo, lo que puso en duda el tratamiento ambulatorio para combatir su adicción a las drogas que realiza en una quinta que Ramón “Palito” Ortega posee en la localidad bonaerense de Luján.
Según trascendió, el ex líder de las míticas bandas Sui Generis y Serú Girán habría sufrido un ataque grave de ira mientras tocaba en el estudio de grabación del lugar donde se encuentra internado.
El jueves pasado, García fue retirado de la clínica psiquiátrica Dharma, del barrio porteño de Parque Patricios, y trasladado a la quinta de “Palito” Ortega.
En medio de una sesión musical, el cantautor más importante del rock nacional sufrió un ataque de ira muy severo.
Esta situación puso en alerta a los especialistas que lo tratan, quienes tienen en consideración ahora replantearse el futuro inmediato del músico, por lo que peligra el régimen ambulatorio que se había dispuesto para su tratamiento psiquiátrico.
Hasta el momento, Charly sólo puede recibir algunas visitas autorizadas por la justicia, entre ellas, la de su ex compañero Nito Mestre y su hijo Migue García.
Según trascendió, hasta el momento en que se produjo esta recaída, García había experimentado importantes y alentadores avances en cuanto a su recuperación psicológica y física, ya que había sufrido neumonía y desnutrición.
Incluso, el músico de 56 años había vuelto a componer y su estado de ánimo y comportamiento habían sido considerados "muy buenos" por quienes lo rodean.
De acuerdo a lo dictado por la Justicia, el tratamiento del genial rockero debe ser "domiciliario y estricto, con visitas limitadas", por lo que sólo podrán tomar contacto con él personas autorizadas previamente por el juzgado.
