El Tricolor de San Martín venció el último sábado a Defensa y Justicia y se permitió mantener la punta del Torneo. Con Leone como figura y con un contundencia extraordinaria, volvió a sumar de a tres.
Por Sebastián Baccarini
Chacarita Juniors está en lo más alto de las posiciones de la “B” Nacional. Con un juego que solo luce por momentos. El Tricolor de San Martín, a fuerza de contundencia en ofensiva y un trabajo colectivo repleto de sacrificio, aparecen como los argumentos que le permiten subir a lo más alto de las posiciones, y poner las ilusiones en su máxima expresión.
El equipo de Rivoira venció, por la séptima fecha, a Defensa y Justicia en la cancha de Almagro, por tres a uno. En un partido que se le presentó complicado. La visita se puso en ventaja apenas iniciado el partido. Pero este Chaca no conoce de adversidades y con más empuje que fútbol, y con un Leone en su máxima expresión, llegó a la igualdad con Facundo Parra antes que finalice el primer tiempo. En la segunda parte cuando todos se estaban acomodando, Iñiguez de cabeza desvió un centro de Romano, infló la red, y llenó de gol las gargantas. Después, cuando Defensa se venía contra el arco de Chaca, Toledo selló el marcador.
Este Chacarita por momentos no convence, y algunos en las gradas se ponen impacientes, pero por otros se florea y juega realmente muy bien. Estas intermitencias en el juego las tuvo Chacarita durante las siete fechas del campeonato. Mucho tiene que ver la gran cantidad de tarjetas que tiene el equipo: 21 amarillas y 5 rojas, muchísimo para un equipo que necesita regularidad en juego y nombres.
Ramiro Leone apareció como el punto fuerte del último partido. Su función como lateral, stopper y volante por la izquierda dio sus frutos en una tarde en la que Romano, estuvo muy lejos de ser el de los primeros tres partidos. Donde Gallardo todavía parece no terminar de hacer pie en el medio. Y donde faltó Daniel Pereira, el termómetro del equipo, quién con su presencia marca el equilibrio de la zona media constantemente.
Otro de los alfiles a remarcar es Matías Alustiza. Hasta antes de que comenzará el campeonato, todos dudaban de él y de la decisión del técnico, primero al darle lugar en el plantel y después al entregarle la titularidad. El pibe, proveniente del Deportivo Santamarina de Tandil, respondió, y con creces. Dos goles y una entrega constante para presionar, correr y agotar hasta la última gota de aire de los pulmones.
Es cierto, este Chacarita podrá entregar momentos de fútbol vistosos y claros - como lo hizo en el primer tiempo con San Martín de Tucumán, en la segunda parte con Huracán de Tres Arroyos, en el partido con Platense y en este último con Defensa. Pero si hay algo que lo pinta de entero al equipo es que le sobra voluntad y garra. Todos colaboran, si hasta Parra muchas veces deja sus ambiciones de delantero para dar una mano en la defensa o el medio, según el equipo lo requiera. Eso de dejar todo que se refleja partido a partido, en Parra, se ve en todo el conjunto. Todos colaboran, todos transpiran.
Si hay algo bueno que destacarle al equipo es la capacidad de reacción. Cuando le convierten un gol termina respondiendo. Nunca se desespera, casi como si supiera que el gol va a llegar. No se desordena. Corre, va, llega, empata y hasta gana.
