El equipo de San Martín sólo pudo empatar de local con Unión de Santa Fe, dejando de pasar la chance de quedar como único puntero del torneo.
CHACARITA CHOCO CON UNION Y SUS LIMITACIONES
Por sEBASTIAN BACCARINI
El pasado sábado, en la cancha de Almagro, el equipo que conduce Héctor Rivoira, no tuvo fútbol, ideas ni la contundencia, que supo mostrar en los partidos anteriores. Atrás quedaron las producciones contra Huracán y Villa Mitre. El sábado último, Chacarita fue apenas una sombra.
Chacarita no tuvo el “titiritero”, Diego Romano, que supo manejar los hilos del equipo en los dos encuentros anteriores. El volante estuvo bastante peleado con el balón, demasiado lejos del arco, y el equipo terminó por sentirlo demasiado.
Aparte de la baja producción futbolística de Romano,en Chacarita tampoco aparecieron: Facundo Parra, desconocido en su juego; Omar Gallardo, que aporto en la recuperación pero estuvo lejos en la creación. Este panorama terminó por hacer un Chacarita repleto de voluntad pero apático en el juego.
Apenas Alustiza podía aportar algo de riesgo al arco que defendía Nereo Fernández, arquero de la visita. Pero estaba muy sólo para esa tarea. Por momentos apreció Ramiro Leone, para ayudarlo, pero éste fue cayendo, de a poco, en la medianía del partido, en general.
Unión vino a buscar el punto, se acomodo en la cancha, y terminó por conseguirlo. Chacarita quiso la victoria, fue de los dos el que más busco en el encuentro, aunque no supo como obtenerla. Entonces el partido cayó en una letanía constante para el traslado de la pelota, llegando casi al bostezo generalizado. Entonces poco para ver, poco para contar.
Lo que sí Chacarita repitió, y ya parece ser una costumbre. Una mala costumbre. Es la tarjeta roja. En tres partidos, al equipo de Rivoira, le expulsaron cuatro jugadores. Ante Unión, se fue antes al vestuario, Juan Insaurralde. Antes habían sido Pablo Aguilar, Pablo López y Facundo González, los que vieron la tarjeta colorada del árbitro.
Chacarita puede dar mucho más de lo que se vio frente a Unión. Por eso las esperanza vuelven al ruedo, y las ilusiones se suman de a montones, cuando ya se piensa en el próximo partido del Funebrero. El lunes, en Córdoba, frente a Talleres.
