El equipo de Héctor Rivoira cosechó un punto en su visita a Rafaela al empatar en uno con el local Ben Hur. Un resultado que permite mantener el invicto pero perder la punta. Ahora, al Tricolor le llegan dos partidos de local.
Por Sebastián Baccarini
En la noche primaveral de Rafaela poco pudo verse del Chacarita puntero. El equipo de San Martín llegaba con todas las apuestas a favor, era el duelo entre el puntero y el equipo que hasta el momento había perdido todos los partidos. Pero Chacarita no respondió desde lo futbolístico, ni el juego colectivo ni en las apariciones individuales.
El planteo del local, Ben Hur, fue demasiado claro: esperar, aguantar y salir de contra. Chacarita tomó el protagonismo pero le falto claridad en el traslado del balón. Daniel Pereira, quien volvía de la suspensión, estaba muy errático en los pases y ni Diego Romano ni Pablo López agarraban la batuta del equipo. Con ese panorama, y producto de un penal que Panigutti cambió por gol, Chacarita se fue al descanso un gol abajo.
En la segunda parte del partido, Chacarita tuvo un despertar que ilusionó. Rivoira, algo extraño en él, movió el banco y en el entretiempo ingresaron Ciavarelli y Preccone, Chacarita pasó a pararse con línea de tres en el fondo. La idea fue ganar agresividad. Hasta el primer cuarto de hora el planteo funcionó. Al minuto, Chaca, consiguió el empate después de un disparo de Aluztiza. Pereira se adueñó del medio y López funcionó como armador. Parecía nacer otro partido para Chaca, pero no.
Con el correr de los minutos, el Funebrero fue aminorando el ritmo de juego. Ben Hur se decidió a aguantar todo lo que podía. Entonces uno no arriesgaba y el otro (por Chacarita) no sabia cómo desnivelar. Terminó siendo empate con gusto a poco para Chacarita, y a mucho para Ben Hur.
En el debe, este equipo de Rivoira tiene la gran cantidad de amarillas que recibe por partido, con Ben Hur fueron cuatro - el promedio da tres por encuentro. Otro dato que despierta el alerta es que más allá que por ahora las cosas están saliendo en cuanto a resultados, muchos partidos los empieza perdiendo. Otra pata para corregir es la función concreta de Facundo Parra, corre tanto, pone tanto sacrificio, que juega en toda la cancha y termina jugando en ningún lado.
Ahora, a Chaca se le vienen dos partidos de local, Ferro y San Martin de San Juan, es en estos partidos donde deberá demostrar verdaderamente para qué está en este Apertura. No podrá dar pasos en falsos si la pretensión es adjudicarse el certamen.
