Lo dijo la mamá de la niña que apareció asesinada en Villa Tesei, a través de un comunicado difundido por un compañero de trabajo. El club elegido para la rueda de prensa está en Remedios de Escalada, barrio en el que vive parte de la familia materna y donde apunta parte de la investigación. Hoy se cumple un mes de la desaparición de la nena.
En principio, se había dicho que Carola Labrador iba da dar una conferencia de prensa, pero fueron finalmente sus compañeros de trabajo de una cooperativa de Tres de Febrero quienes leyeron un comunicado escrito por la mamá de Candela y en el que la mujer sostiene: “No voy a parar de buscar al verdadero asesino de mi hija”.
Paradójicamente, el lugar elegido para la lectura del texto, un club de Remedios de Escalada -donde balearon el año pasado a un empleado del municipio-, es a tres cuadras de donde esta semana el gobernador Daniel Scioli y Hugo Curto inauguraron una comisaría. Además, en esta zona vive parte de la familia materna; y una ex pareja de Carola es del asentamiento Esperanza, zona a donde apunta parte de la investigación.
Gonzalo Corzo, un compañero de trabajo en la Cooperativa en la cual la mamá de Candela hace tortas, leyó el comunicado de una carátula en que la mujer relataba: “Muchos acompañaron mi búsqueda y sufrieron mi dolor, para los que me conocen no hace falta decir nada, para los que no, quisiera contarles que soy una mamá que salió a la calle a buscar a mi hija sin ningún doble discurso, sin ninguna cosa oscura, con el objetivo de encontrar a mi hija y la encontré, no como hubiera querido: viva... No puedo más del dolor, y así como la buqué, no voy a parar de buscar al asesino de mi hija, verdadero asesino”.
Labrador también dedica un párrafo para desmentir las sospechas que hay sobre ella y su familia: “Desde hace tres años, trabajo haciendo tortas en una cooperativa. Mi mamá es una jubilada ama de casa, mi papá político de San Martín, mis hermanas, dos chicas comunes y trabajadoras… Somos una familia común, humilde… Mucho de lo que se ha dicho es una novela de Migré. La gente humilde no tiene rating. La única verdad es que me mataron a mi hija”.
Tras unas 30 líneas que tiene el texto, la carta de Labrador cierra con un mensaje de agradecimiento a todos los que la acompañan en este momento: “Hoy tengo el corazón destrozado pero con la necesidad de encontrar al asesino… Pidamos justicia para Candela. Gracias a todos los que, a pesar de todo lo que se ha inventado, siguen ayudándome”.
Luego de leer el mensaje, Corzo admitió que la mamá de Candela no se presentó públicamente por “el profundo dolor” que vive. Y agregó: “El dolor y el acoso mediático hacen que ella no esté acá”. La madre de la nena asesinada había aparecido por última vez ante las cámaras de televisión un día después del entierro de su hija -ocurrido el 1 de septiembre-, y luego nunca más hizo declaraciones públicas.

