El Concejo Deliberante sancionó por mayoría el cálculo de gastos del Ejecutivo municipal y del Hospital Ángel Marzetti. La oposición rechazó los proyectos y cuestionó el peso de la publicidad oficial y la falta de obras de infraestructura.
El Concejo Deliberante de Cañuelas aprobó por mayoría el Presupuesto 2026 del Departamento Ejecutivo municipal y del ente descentralizado del Hospital Ángel Marzetti, junto con las Ordenanzas Fiscal y Tributaria. Las votaciones expusieron diferencias políticas marcadas y dejaron en evidencia dos miradas contrapuestas sobre el modelo de gestión local.
El presupuesto del Hospital Ángel Marzetti quedó fijado en más de 5 mil millones de pesos, lo que representó un incremento del 62% respecto de 2025. En tanto, el presupuesto del Departamento Ejecutivo municipal alcanzó los 38 mil millones de pesos, con una suba del 65% en comparación con el ejercicio anterior. Ambos proyectos se aprobaron por mayoría, al igual que las ordenanzas que regulan la política fiscal y tributaria del distrito.
Desde el radicalismo, la concejala Claudia Peleretegui explicó su voto negativo y cuestionó el destino de las partidas. La edil sostuvo que el presupuesto “está intencionado con mucha determinación económica sobre lo que es propaganda y comunicación. Hay una prioridad de construir una imagen con publicidad y propaganda del municipio”.
Además, advirtió sobre la ausencia de obras estructurales y problemas sin resolver. “No hay planificación de inversiones de infraestructura. Y hay situaciones ambientales que no se resuelven, o al menos eso es lo que refleja el presupuesto”, afirmó durante el debate.
El oficialismo defendió los proyectos y enmarcó la discusión en una disputa de modelos. Señaló que el tratamiento del presupuesto de la administración central y del hospital generó un debate intenso “fundamentalmente por los dos modelos de gestión diferenciados que representamos”, con especial énfasis en las diferencias con La Libertad Avanza.
Todo en el marco de una sesión muy tensa por las diferentes posturas. Donde nuevamente el presidente del bloque de LLA, Bautista Augusto, fue el más beligerante para cuestionar al oficialismo local y el que con más énfasis defendió al Gobierno nacional como si fuese, por momentos, un panelista de televisión.
En ese sentido, Desde La Libertad Avanza, Augusto fundamentó el voto negativo y cuestionó con dureza el proyecto oficial. Aseguró que se trató de “un presupuesto inflado, proyectado muy por encima de la inflación estimada para 2026, que termina funcionando como una autorización discrecional de gasto y no como una herramienta real de planificación”. También criticó las prioridades del Ejecutivo y sostuvo que “mientras la seguridad representa apenas el 12 por ciento del presupuesto, los cargos jerárquicos de los funcionarios se llevan casi el 40 por ciento”, lo que, según afirmó, evidenció “una clara inversión de prioridades”.
Augusto también apuntó contra la falta de transparencia y el uso de recursos. Denunció que “no se publican los presupuestos ejecutados, no existe Boletín Oficial ni acceso al RAFAM, y hay sanciones del Tribunal de Cuentas”, lo que, dijo, impidió a la oposición cumplir su rol de control. Además, cuestionó gastos específicos y la política de recaudación: “Se presupuestan millones en alquileres teniendo edificios propios, horas extras que funcionan como pagos informales y una recaudación por multas de más de 2.400 millones de pesos, que convierte al vecino en una fuente de financiamiento y no en un ciudadano al que hay que servir”. En ese marco, el bloque libertario planteó la necesidad de “disciplina fiscal, reasignar partidas a salud y seguridad, garantizar equidad territorial y transparentar toda la información presupuestaria”.
Desde el bloque oficialista remarcaron que el cálculo de gastos respondió a “un modelo de presupuesto sostenido a lo largo del tiempo que venimos aplicando desde los inicios de nuestro gobierno” y aseguraron que se trató de una herramienta probada. “Indudablemente representa un modelo de gestión, cuya matriz nos ha proporcionado resultados”, expresaron.
También detallaron el criterio técnico de elaboración. “Técnicamente se proyectan primero los recursos y luego los gastos; básicamente los recursos se estiman en función de lo ejecutado hasta el mes de septiembre, inclusive, del año en curso”, indicaron, y señalaron que el esquema respondió a “una lógica de equilibrio”, que calificaron como “austera y realista”.
Según el oficialismo, el presupuesto permitió sostener políticas públicas clave. “Nos permite conducir la gestión de gobierno en términos operativos y financiar nuestras políticas públicas en materia de salud pública, educación, seguridad ciudadana, desarrollo social y asistencia social”, sostuvieron, y destacaron que el municipio mantuvo “estabilidad económica, sin endeudamiento, obteniendo un equilibrio en las cuentas municipales”.
Sobre las ordenanzas Fiscal y Tributaria, afirmaron que también expresaron el rumbo de la gestión. “No solo con ellas se realiza la recaudación de los recursos necesarios para el sostenimiento de la estructura municipal, sino también para la prestación de los servicios públicos esenciales”, señalaron. En ese marco, el oficialismo concluyó que “Cañuelas es una referencia en la región”, incluso en “un contexto nacional complejo en lo social y económico”.

