Jorge Macri optó por adelantar las elecciones locales, lo que permitirá a La Libertad Avanza evaluar su rendimiento en las urnas varios meses antes de que deban presentarse las listas para el Congreso.
A pesar de las constantes menciones públicas del presidente Javier Milei sobre su predecesor, Mauricio Macri, la relación entre La Libertad Avanza y el PRO atraviesa un momento de tensión creciente. Aún no está claro si ambas fuerzas llegarán a un acuerdo con vistas a las próximas elecciones.
Aunque en el Congreso ambos espacios mantienen cierta sintonía y suelen coincidir en las votaciones, en el ámbito político sus estrategias divergen y, hasta el momento, no se ha establecido una mesa de negociación formal para definir candidaturas, a solo ocho meses de los comicios.
Desde comienzos de este año, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ha estado enfocada en la construcción de un esquema libertario propio, con la intención de competir sin alianzas en ciertos distritos clave, como la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.
En este escenario complejo, el desempeño en el territorio porteño será crucial para la funcionaria, ya que no solo le permitirá consolidar su presencia política en la ciudad, sino también proyectar el crecimiento del partido a nivel nacional.
El resultado de esas elecciones, programadas para el 18 de mayo, podría influir en los acuerdos entre el PRO y La Libertad Avanza con vistas a la disputa por las bancas en el Congreso, cuya votación está prevista para el 26 de octubre.
En la Ciudad, se espera un escenario electoral muy fragmentado, dado que habrá numerosos candidatos con un alto nivel de reconocimiento público y representando a distintas fuerzas políticas.
Mientras el oficialismo porteño presentará una lista conformada por dirigentes alineados con el jefe de Gobierno, Jorge Macri, su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta, tomó la decisión de impulsar su propia nómina.
El exmandatario de la Ciudad comunicó sus intenciones de participar en estos comicios a través de una carta publicada en redes sociales, aunque aún no definió si será candidato a una banca en la Legislatura o en el Congreso.
No obstante, fuentes cercanas al larretismo aseguraron que, más allá de la decisión que tome Rodríguez Larreta, su espacio político competirá en el ámbito porteño.
Por otro lado, la Coalición Cívica también confirmó sus postulaciones para la elección en la Ciudad. El espacio liderado por Elisa Carrió apuesta a la diputada nacional Paula Oliveto como candidata a la Legislatura porteña.
Mientras tanto, con Pilar Ramírez como una de las principales operadoras, La Libertad Avanza analiza quién encabezará la boleta violeta y, según trascendidos dentro del partido, ya tendrían definido un nombre. De acuerdo con fuentes del espacio, se trataría de un outsider.
En paralelo, tras su expulsión de LLA luego de un prolongado conflicto con Karina Milei, Ramiro Marra planea lanzar una nueva fuerza y formar un bloque integrado por figuras alejadas de la política tradicional.
Poco después de romper con el oficialismo, el bróker recibió una propuesta de alianza de parte de Yamil Santoro, referente de Republicanos Unidos, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto y ambos competirán por separado.
Incluso en Uspallata reconocen que el peronismo, con Leandro Santoro como su principal figura en la Ciudad, tiene posibilidades de lograr un buen desempeño en las elecciones, con chances de quedar en segundo lugar o, incluso, al tope de la votación.
En el radicalismo, en tanto, no descartan la posibilidad de impulsar una candidatura de Martín Lousteau, quien se ha mostrado crítico tanto de Milei como de Macri. En distintas zonas de la Ciudad ya han aparecido pintadas con su nombre, anticipando un posible lanzamiento.
El 19 de marzo se cerrará el plazo para la presentación de alianzas en la Ciudad, y todo apunta a que el PRO y La Libertad Avanza competirán por separado. Luego, el 29 de ese mes, deberán oficializarse las listas de candidatos.
La cúpula libertaria de la Ciudad cuenta con poco más de 30 días para conformar la lista con la que participará en lo que será la primera gran elección del país, donde buscarán demostrar que la gestión de Milei es suficiente para impulsar al partido en los niveles locales.
Si el Gobierno logra este objetivo, podrá negociar en mejores condiciones con el macrismo, que aún espera una convocatoria de la Casa Rosada para discutir un acuerdo a nivel nacional.
Sin embargo, los plazos para esto son más amplios, y en Balcarce 50 pueden esperar a conocer los resultados de las elecciones en la ciudad antes de realizar cualquier movimiento.
Según el proyecto de suspensión de las PASO que el Senado aprobó recientemente, el plazo para solicitar el reconocimiento de alianzas transitorias concluirá el 7 de agosto.
Aunque estas fechas deben ser confirmadas por la Cámara Nacional Electoral (CNE), el cronograma tentativo establecía el 17 de agosto como la fecha límite para la presentación de listas de candidatos al Congreso.
De este modo, Milei contará con más de dos meses de margen entre la finalización de las elecciones en la ciudad y el inicio del proceso electoral a nivel nacional, período en el cual, junto a su hermana, deberá definir la estrategia que finalmente implementará.
