La pelea nacional amenaza con impactar en los territorios; Larreta y Bullrich presionan por los alineamientos.
Un intendente del PRO que ya había cerrado un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta para llevar su boleta como candidato a Presidente vio cómo Patricia Bullrich crecía sin parar en su distrito.
La titular del PRO, atenta al juego de alianzas, buscó (y encontró) un candidato propio para hacer una interna. El jefe comunal se desesperó.
Ante el abismo, el intendente levantó el teléfono y habló con Hernán Lombardi, hoy jefe de campaña de la exministra de Seguridad. Pidió bajar a su rival. Llegó a Mauricio Macri para que interceda. Y el expresidente, decidido a derrotar a Larreta a través de Bullrich, dio la orden.
Casos como este se reproducen semanalmente en la provincia de Buenos Aires.
El PRO, por la suba en las encuestas de Bullrich entró en un estado de ebullición tal que los intendentes del partido no quieren saber nada con tener que elegir. Exigen la llamada «fórmula Y». Es decir, que la interna presidencial sea entre Bullrich y Larreta, pero que el intendente de turno pueda usar las dos boletas y sin tener rival en el territorio, claro está. Esto que cada uno está haciendo por su lado lo plantearán en conjunto más de 19 jefes comunales este jueves en Vicente López.
«Soy uno de los que quieren dejar afuera. Tenía garantizada mi boleta con Patricia pero el intendente (que antes estaba con Horacio) ahora la llamó a ella para decirle que defiende su boleta a cambio de bajarme a mí», se sinceró un dirigente que mide 15 puntos en su distrito del conurbano y ve cómo está cerca de quedarse sin nada.
Lo cierto, es que los intendentes ven con temor la pelea nacional, y la posibilidad de perder el poder territorial en el distrito, arrastrados por los desacuerdos nacionales.
