La Ministra de Seguridad se encontró con el Presidente de El Salvador e inició a halagar sus medidas y decir que las aplicaría en nuestro país. Sin embargo, el propio Jefe de Estado salvadoreño le dijo, días atrás, que su modelo es impracticable en el país sudamericano, ¿por qué?
La Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, viajó a EE.UU. a participar de una conferencia con seguridad. En medio de actividades, pudo cruzarse con Nayib Bukele, Presidente de El Salvador.
Allí, Bullrich aprovechó para halagar sus políticas de lucha contra el narcotráfico y la violencia y para decirle que aplicaría su modelo en Argentina. Si bien en esta oportunidad, dada la brevedad del encuentro, el Presidente de El Salvador asintió, días atrás le había dicho a Bullrich que su modelo es impracticable en Argentina.
Luego de ganar las elecciones en su país, a Bukele le preguntaron por Argentina, y el Presidente, con tiempo para hacer un análisis detallado, dijo que «Si la enfermedad del paciente es distinta, no puedes aplicar la misma medicina», refiriéndose a que «el problema de inseguridad en Argentina es mucho menor».
Más allá de lo que pueda decir el argentino promedio al que mínimo le han robado una vez en su vida, la violencia es incomparable.
En 2015, El Salvador tenía una tasa de homicidios de 100 cada 100.ooo habitantes. El gobieerno anterior a Bukele ya había iniciado a bajar esta tasa, por lo que para cuando llego el actual Presidente, en 2019, había 38 homicidios cada 100.000 habitantes.
Bukele logró bajar inmensamente este número, que representa más gráficamente que cualquier otra cosa la violencia en un país. En 2023, se registraron 2 homicidios cada 100.000 habitantes.
Bajar de 100 a 2 es un desafío enorme, pero, ¿por qué, si fue efectivo, Argentina no puede hacer lo mismo?
La respuesta es simple: Mientras que el salvador partió de 100 homicidios cada 100.000 habitantes, Argentina ha registrado en los últimos 10 años, entre 6 y 4.
Es decir, lo que al Salvador le costó años de políticas ‘duras’, Argentina ya lo tiene de base. En Argentina hay pequeñas bandas que han sido interceptadas parcialmente, en gran parte por la buena gestión de Bullrich en materia de seguridad. Pero no existe la maquina sistemática de violencia que había en El Salvador.
El mismo Bukele ya dijo que «Argentina tiene un problema, principalmente en Rosario«, pero que ese problema está nucleado en pequeños puntos del país, por lo que es más sencillo de resolver, y no requiere tal brutalidad.
De una masacre diaria y un país controlado por las maras (bandas criminales) a una sociedad donde se cuida la vida. Una experiencia donde se cuida a la gente y el delincuente no es bienvenido. ¡Hacia allí vamos! pic.twitter.com/IPEVvWXyIv
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) February 23, 2024
