Desde el entorno del Intendente de La Plata las negociaciones por un acuerdo con Cristina Fernández no cesan. A comienzos de marzo hubo un encuentro con Juan Carlos Mazzón y ahora se habría hecho de la partida al ministro del Interior, Florencio Randazzo. Armadores del bruerismo y el kirchnerismo se lanzaron en busca de un acuerdo que garantice el triunfo de Cristina en la ciudad que la vio nacer.
Fue al inicio del año que Intendente de La Plata blanqueó oficialmente su voluntad de respaldar a Cristina Fernández en el proyecto reelectoral de 2011. El mensaje salió de un acto en homenaje a Néstor Kirchner que se realizara en la sede del PJ local, un espacio físico que por cierto parecía abandonado por el bruerismo desde la llegada de Moyano a la conducción partidaria provincial.
Asimismo, en febrero, el Jefe Comunal compartió la inauguración del Estadio Único, con el Gobernador Scioli y la Presidenta Fernández de Kirchner, todos en primera fila del palco principal.
Luego, se supo del inicio de las negociaciones que los principales armadores del bruerismo comenzaron a gestar con referentes K en la Rosada. Gabriel Bruera y Santiago Martorelli, son los hacedores del Frente Renovador Peronista y del regreso de Pablo Bruera al oficialismo provincial en un primer momento, y al nacional, en los tiempos que corren.
Así, quien se habría reunido en más de una ocasión con los dirigentes platenses habría sido Juan Carlos Mazzón, uno de los principales armadores políticos que conserva el kirchnerismo, y ahora se le habría sumado el ministro Florencio Randazzo.
El Ministro del Interior, está inscripto en la nómina de funcionarios que quieren acompañar a Scioli en un eventual segundo mandato y además es consejero del PJ bonaerense. Su encuentro habría sido con el hermano del Intendente, el diputado Gabriel Bruera, y el objetivo sería lograr un acuerdo de cara a las elecciones tras la diferenciación que hubo en las legislativas de 2009.
En este sentido, los Bruera deberán machacar una y otra vez con que algunas de las ideas que rondaron los discursos del Frente Renovador Peronista o que sin ir más lejos fueron plasmadas en el papel que el diputado bonaerense le entregó a Néstor Kirchner durante la última visita que el ex Presidente hizo al bloque de legisladores bonaerenses del FpV-PJ.
Desde el bruerismo, se ha defendido el “proyecto y las transformaciones iniciadas en 2003” aunque también sostienen que “las testimoniales fueron un error”. Con esa misma bandera, las encuestas bajo el brazo y la idea de “garantizar la victoria de Cristina en su ciudad”, se dirigen desde la ciudad de las diagonales a la Rosada una y otra vez.
Por otra parte, el escenario político local encuentra un núcleo de dirigentes que se han conservado incondicionales al kirchnerismo y que no dudaron en señalar al Intendente como un “traidor” por su decisión de no adherir a las testimoniales. De la larga lista de dirigentes que se mostraron en 2010 con ambición de suceder a Pablo Bruera, prácticamente el único que ha quedado en pie y que ha conseguido encolumnar a sus pares es el senador Guido Carlotto, hijo de Estela de Carlotto.
Carlotto cuenta hoy con el respaldo del ex intendente de la capital provincial, Julio Alak; el viceministro de Desarrollo Social, Carlos Castagnetto; el diputado nacional Carlos Kúnkel; Carlos “Cuto” Moreno y el senador Eric Calcagno, entre otros. En tanto Bruera tiene en su favor el vínculo con Daniel Scioli, la llegada a Juan Carlos Mazzón y ahora, al ministro Randazzo.
Lo cierto es que si bien Bruera podría competir con una lista de adhesión, tanto él como el senador bonaerense están a la espera de ser recibidos por la Presidenta para cerrar el acuerdo definitivo de cara a las elecciones.
