El vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo coincide con el malestar que generó en el seno del Gobierno el encuentro entre el gobernador y el jefe de Gobierno. Sin embargo evita las referencias confrontativas, “no tenemos que hacer cuestiones eventistas, tenemos que ocuparnos de la política”, deslizó. El trato “tirante” entre los kirchneristas.
El vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo, Amado Boudou, se sumó a la polémica que provocó el partido de fútbol que el gobernador Daniel Scioli y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, compartieron hace diez días en Mar del Plata, y que generó malestar en la Casa Rosada.
"Si Macri lo invita a jugar al fútbol, ¿usted va?", le preguntó Jorge Rial durante un reportaje con radio La Red. La respuesta del ex ministro después de hacer una breve pausa: "Ahora no estoy jugando al fútbol".
Ante la insistencia de una contestación más jugosa dijo,"nosotros no tenemos que hacer cuestiones eventistas, tenemos que ocuparnos de la política y después encontrar cada uno la forma de comunicarse". En su edición del miércoles, el diario La Nación dio cuenta de que la relación entre Bouodou y Scioli está lejos de ser cálida y distendida.
A tono con la política de la Casa Rosada de marcar sus diferencias con el gobernador, expresadas sin tapujos por el vicegobernador Gabriel Mariotto, el vicepresidente tampoco se despega de la línea oficial y prefiere mostrar su distancia hacia la administración sciolista, aunque con sutileza. "El trato es formal, pero tirante", dicen cerca del economista.
