El sindical gastronómico señaló al caudillo de Ezeiza como el dueño del yate «Bandido» que disfrutó Insaurralde en Marbella. La acusación descompuso a Granados y el peronismo mira de reojo la unión de Barrionuevo con Milei.
Alejandro Granados, exministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y ex Intendente del Partido de Ezeiza, cargo que ocupa desde la creación del partido en 1995, inauguró su nuevo restaurante. Como invitados estuvieron el sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo y el empresario Alberto Pierri, entre otros pesados del peronismo de siempre.
Sin embargo, el caudillo de Ezeiza terminó descompuesto. Las versiones sobre su malestar aseguran que Barrionuevo empezó a mortificarlo con la versión que Jorge Lanata tenía la información de que el yate Bandido era suyo y pensaba darlo a conocer en estos días. El nombre del propietario de la embarcación que sigue a flote en Marbella es una data que los periodistas desean desde que se supo que Insaurralde lo utilizó para sus vacaciones y estalló el escándalo.
Y no conforme con sugerir que el periodista sabía tal información, el gastronómico también deslizó que el libertario Javier Milei podría tirar su nombre en el debate presidencial de este domingo.
El nombre de Barrionuevo viene asociado al escándalo del yate hace días en el submundo de la información, como antes se lo señaló como el origen de los rumores sobre el supuesto divorcio millonario del todavía intendente de Lomas de Zamora. De hecho, en el peronismo cayó muy mal la noticia de que el sindicalista había cerrado un acuerdo con el libertario, conocen su capacidad de daño.
La fórmula es la misma hace siglos y su efectividad de gran alcance: mujeres hermosas, corrupción política y hombres perdidos en el desenfreno, nada más eficiente para encender el morbo del público.
