El analista del sector inmobiliario y director de Bullrich analizó en “LaNoticiaWeb TV” el mercado en la zona norte del conurbano, al cual consideró el corredor más atractivo para invertir. Destacó que, a partir del cepo cambiario, hubo una merma del 85 por ciento en departamentos usados y 65 por cientos en los usados. Elogios al crecimiento de Nordelta. ¿En qué recomienda invertir hoy en día? MIRÁ EL VIDEO DE LA NOTA.
Los especialistas aseguran que la zona norte del conurbano se ha convertido en un lugar atractivo para que las empresas instalen sus oficinas. Con ellos coincide también el director de la Inmobiliaria Bullrich José Azpiroz Costa.
En diálogo con “LaNoticiaWeb TV”, el analista del sector inmobiliario describió las diferencias entre Capital Federal y el conurbano, resaltó la expansión de la zona norte y elogió el crecimiento de Nordelta en los últimos diez años.
¿Cómo ves al sector inmobiliario? En escenarios económicos frágiles, muchos optan por apostar por el ladrillo.
Frágil y no frágil. El ladrillo históricamente, desde principios de 1900, siempre fue cobertura del desgaste de las monedas. Si uno agarra desde 1920 al 2010, no hubo ninguna moneda que le ganara en evolución a lo que fue la evolución del ladrillo. Y además, es una industria madre. Por cada metro cuadrado que se construye, el 50 por ciento es mano de obra. Es increíble.
Teniendo en cuenta esta descripción, ¿cómo analiza la situación actual?
Muy mal.
Uno observa que el gobierno nacional siempre intenta intervenir.
Una cosa es que el gobierno sea veedor. No creo en los gobiernos liberales a ultranza, todo termina siendo deformado. Pero cuando se da un gobierno como el de ahora, intervencionista en cada sector –yo no soy PRO, no estoy en contra de todo–. Tocan la industria automotor, se para. Tocan al campo, la (resolución) 125. Tocás el mercado inmobiliario con el cepo cambiario, deshicieron al sector, porque la actividad mermó en un 85 por ciento en el mercado de los usados. Es estadísticamente, no lo que me parece a mí. Y en el mercado de los departamentos nuevos, hay un 65 por ciento menos de metro cuadrados producidos antes del cepo.
En la Capital se realizan embotellamiento vehicular. ¿Habría que incentivar la construcción de edificios en el conurbano?
Sin ninguna duda. Hubo un solo gobierno, creo que fue en la época de Alfonsín con la desgravación impositiva mediante la construcción…que fue lo más sano que se hizo. Después no se hizo más nada. Si vos a las empresas le ofrecieras desgravar, construyendo…Hay un déficit de 4 millones de viviendas. Salvo algún voluntarismo del gobierno, como el plan PROCREAR, no he visto intentos de planificar. Nosotros somos Inmobiliaria Bullrich, la gente nos identifica con Recoleta, pero uno no es tonto. Antes que Bullrich soy argentino: lo mejor que podés hacer en los barrios, donde se necesitan viviendas, dejar que la gente pueda invertir, pueda desgravar. Si total lo que necesitamos son viviendas. Pero no hay ningún plan. No digo que haya un libre albedrío, pero que se controle, que se fije. Y no recurrir al CEDIN.
¿Cuál es la diferencia entre el sector inmobiliario de Capital y el del conurbano?
En lo que es viviendas, siempre Capital Federal es un reflejo fiel de lo que es el país. Cuando Buenos Aires no está bien, Córdoba, Mendoza y Rosario no están bien. Lo del conurbano es más en oficinas. La pregunta está bien pero necesita una aclaración: en Buenos Aires desaparecieron –con la construcción de edificios– casi 63.000 cocheras. Eso, más la cantidad de autos, trajo que las autopistas todavía no tienen el crecimiento necesario, más la carencias de cocheras, y piquetes…eso genera un caos. Muchas empresas decidieron ir para la zona norte, donde tenés un ingreso más alto. Pero claro, también hay que tener en cuenta que la no repatriación de capitales a los países de orígenes, hace que algunas empresas estén comprando en zona norte un refugio de lo que han ganado. La zona norte ha crecido mucho. Sí se hace más pesada la vuelta, cuando venís de zona norte para Capital. Ahí es el problema. Pero sí, ha crecido enormemente, no hay duda.
¿Sobre todo en cuanto a empresas y oficinas?
Sí, pero lo otro creció porque es un nuevo modo de vida. Si yo pudiera estar viviendo todo el día en la zona norte, oeste o sur, y tener aire libre, yo sería feliz. Pero tampoco tengo ganas de ponerle 45 minutos desde el kilómetro 45 de la Panamericana, y tener que salir 7.30 para estar acá 8.15.
¿Y los valores son parecidos a la hora de comprar edificios en Capital Federal que en San Isidro o Vicente López?
No son parecidos por una razón: en Capital Federal ya casi no hay terrenos. La incidencia del terreno en la construcción es muy importante. En Buenos Aires se han vendido más de 2 mil terrenos en 8 años. No se generan nuevos terrenos. Entonces la zona norte está un poquito más despoblada.
Si hoy un laburante de clase media tiene un ahorro importante, ¿dónde le aconsejás que lo invierta? ¿En una cochera?
Cocheras faltan. Buenos Aires tiene una carencia de cocheras enorme. Una cochera hoy vale 25 mil dólares, depende de la zona. La cantidad de cocheras que han desaparecido y la cantidad de autos que han aparecido, hace que falten cocheras. Una cochera en Barrio Norte vale 1500 pesos mensuales. Si yo pudiera comprar cien cocheras, 200 coceheras, las compraría volando.
¿Cuál es el corredor del conurbano, que abraza a la Capital, más atractivo?
El Norte. Siempre fue así. Y es una regla en el mundo: generalmente los corredores norte son los más atractivos. Buenos Aires creció hacia el norte. No puede crecer hacia el este porque está río. Hacia el oeste nació más perezosa, y hacia el sur es más difícil.
¿Cómo viste la evolución inmobiliaria de Tigre en la última década?
Espectacular. Nordelta ha sido un hito. Nosotros participamos en sus comienzos, en la comercialización de Nordelta. Estuvo muy bien diagramado, con gran infraestructura. Cuando fuimos la primera vez a Nordelta íbamos en 4x4 porque no se podía entrar, decíamos: “¿Qué es esto, dónde nos estamos metiendo?”. Y hoy me saco el sombrero. Cuando las cosas se hacen bien, andan. Y cuando el desarrollador tiene fe en el país, camina.
