Volvió a la titularidad del partido que supo fundar tras la defección de Patricia Bullrich, debiendo resolver la tensión entre conservar la identidad partidaria o terminar de fundirse con La Libertad Avanza.
Macri sostuvo que “desde este nuevo rol” de ladero minoritario de La Libertad Avanza (LLA) y tras el estallido de Juntos por el Cambio, “el PRO va a seguir defendiendo el cambio, la libertad y la república, como siempre lo hemos hecho”, dijo.
“Hace veinte años conformé este espacio político con la convicción de que los argentinos merecían una alternativa distinta a las décadas de bipartidismo. En estos veinte años vivimos muchas cosas, con aciertos y con errores, pero siempre manteniendo firme la convicción de que somos el cambio o no somos nada”, aseguró el expresidente de la Nación.
Macri asume la presidencia de un partido en crisis
Lo cierto es que Mauricio Macri reasume la presidencia del PRO en medio de la peor crisis partidaria desde su creación, derivada del fracaso electoral experimentado en las presidenciales del año pasado.
Vale recordar que en las elecciones de 2023 Javier Milei captó la atención de la mayor parte de la base electoral de Juntos por el Cambio, relegando al tercer lugar a la alianza que el PRO mantenía con la UCR y la Coalición Cívica, entre otros partidos.
Situación que, primero, Macri buscó procesar intentando “colonizar” al gobierno libertario pero que, en los hechos, terminó con muchos de los principales referentes y dirigentes macristas cooptados por el anarcocapitalismo; lo que, seguidamente, obligó al PRO a convertirse en furgón de cola del oficialismo mileísta.
