En el marco de la cena del PROPeronismo en San Martín, uno de sus principales referentes provinciales charló en exclusiva con LaNoticiaWeb. El legislador opinó sobre la interna macrista en San Martín, cargó durísimo contra el gobernador y hasta le dejó un mensaje a Gabriela Michetti, quien dio a entender que no se moverá de Capital de cara a 2013.
Por Francisco Stefanoff
Luego de pronunciados los discursos y sacadas las fotos protocolares en el lanzamiento del PROPeronismo en San Martín, LaNoticiaWeb dialogó con Aníbal Asseff, senador bonaerense del Pro. El legislador, siempre pegado al diputado nacional Jorge Triaca, se tomó un tiempo para analizar el armado del macrismo y la situación política de la Provincia, entre otros temas.
Como referente bonaerense del partido, ¿cómo ve la pugna entre el sector de Buonsante y el PROPeronismo en San Martín?
Buonsante es el presidente del partido en San Martín y es respetado como autoridad. El PROPeronismo es una rama que intenta integrar, unificar y respetar a todos los sectores del espacio porque creemos que debe haber una amplia convocatoria de todos para 2015. Trabajamos para que haya confianza, empatía y para que se discutan los diversos programas que realizaremos en cada municipio, en la provincia y en la nación. Vamos a respetar a todos los sectores para que arreglen sus cuestiones como se debe: dialogando.
¿Está de acuerdo con realizar elecciones internas en el interior del macrismo?
La ley de internas abiertas está vigente y, por eso, en aquellos lugares donde no haya acuerdo, habrá internas. Como aspiro a que haya unidad, buscamos, desde ahora, que los distintos grupos que pretenden apoyar a Macri en 2015 se integren y salgan los mejores hombres.
¿Cómo califica la gestión de Scioli en la actualidad?
En sus discursos en la Asamblea Legislativa siempre ha definido a su gestión como exitosa: desendeudada, con un amplio financiamiento y con alta posibilidad de obtener créditos en el exterior. Y todos sabemos que no es así. Por eso mi crítica tiene que ver con su falta de previsión. Me pregunto si nunca supo que su relación con el Gobierno se venía resquebrajando, que tenía que cumplir con los empleados bonaerenses o que desde el Ejecutivo nacional le podrían cerrar el “grifo”. Todas estas cosas las tiene que saber un gobernante.
¿Hay intereses políticos que buscan dejar más expuestos los errores en la gestión de Scioli?
Sí, pero es un problema del partido al que pertenece, no nuestro. En casi tres años que llevo en la Cámara nunca le voté un presupuesto en contra. Aunque rechacé varios artículos, nunca quise atarle las manos. Entonces no puede victimizarse cuando, por ejemplo, se le autorizó el endeudamiento o la colocación de deuda para obras.
¿Le sorprendió que el Gobierno le gire solo $1000 millones?
Para nada. Eso se sabía, se comentaba. Lo que me extraña es que castigue al empleado con cuatro pagos de aguinaldo y no haya previsto que tenía que ahorrar.
¿Está de acuerdo con el paro de los estatales?
Estoy a favor del reclamo de los gremios, siempre que sea por derechos sindicales violados. No lo tengo en claro, pero creo que están en su legítimo derecho de protestar por algo que les corresponde. (Piensa). Porque si no, ¿qué les queda hacer? Hay que pensar en la gente y gobernar. La buena onda está bien, pero el país tenía un montón de problemas y él jugaba con el Kun Agüero.
¿Le parece bien que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, monitoree las cuentas bonaerenses?
No. La obligación es del Tribunal de Cuentas o de organismos provinciales. Si auditan, significa que Buenos Aires depende de la Nación. Y eso, en una provincia poderosísima como ésta, demuestra que algo falla. A mí como bonaerense, me molesta. Yo quisiera auditar las cuentas de la Nación entonces.
¿Cómo tomó las declaraciones de la diputada Gabriela Michetti, quien dio a entender que preferiría competir en la Capital para 2013?
Es una dirigente surgida de ahí que hoy ha tomado una dimensión nacional. No sé si lo dijo como una expresión de deseo o qué, pero repito: acá vamos por la unidad de las ideas y la confiabilidad que la población tiene que tener en lo que estemos armando. Después, surgirán los mejores postulantes y ella es una candidata excelente.

