El gobierno de Javier Milei rechazó un documento orientado a la lucha contra enfermedades no transmisibles y quedó en minoría frente a la mayoría de los países.
Argentina se alineó con Estados Unidos y votó en contra de una declaración histórica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destinada a combatir las enfermedades no transmisibles y promover la salud mental. De esta manera, el país quedó en minoría frente al resto de la comunidad internacional, incluso ante aliados como Israel.
«Con el rechazo de Estados Unidos y Argentina, el resto de los líderes mundiales adoptaron una declaración histórica sobre salud», tituló la OMS en un artículo publicado en su portal oficial, donde dio detalles de lo ocurrido durante la última Asamblea General.

