Con dos penales de Lamela, le ganó 2-1 a Egipto por los octavos de final del Mundial sub 20 que se juega en Colombia. Los africanos también descontaron desde los 12 pasos. Ahora, en cuartos, la Selección va con Portugal, el próximo sábado en Cartagena.
Los chicos de Perazzo siguen avanzando en el Mundial Sub 20 de Colombia. Luego de clasificarse invictos en su grupo y sin goles en contra, frente a Egipto, el rival que tocó en octavos, no tuvo un gran partido, pero le alcanzó para salir con la frente en alto. Erik Lamela, quien se consolida como la figura del equipo, fue el encargado de ejecutar los dos penales que le dieron el triunfo a la Selección.
De movida, frente a un rival sin antecedentes como los africanos, el planteo con un solo delantero (Ferreyra) más Lamela como enganche pareció algo mezquino. Sin embargo, la idea de Perazzo era atacar por las bandas y por allí anduvo una de las claves. Luque, el pibe de Colón, de gran torneo, encaró permanentemente por la izquierda y a él le convirtieron los dos penales. El primero fue más bien una compra del árbitro, pero gol al fin en los pies de Coco.
Con la necesidad a cuestas, Egipto salió a buscar el partido más arriba. La gente en el estadio se volcó, como suele suceder, por el más débil y los pibes de Perazzo sufrieron los silbidos. El arquerito Andrada tuvo un par de buenas atajadas y, cuando se equivocó, estaba González Pirez, chico de River, para cubrirle las espaldas.
Egipto llegó al descuento por la misma vía. Martínez cometió el penal más clarito de la noche y Salah puso el 1-2, el primero que entró en el arco argentino en lo que va del certamen. El final fue peleado y, a pesar del ingreso de Iturbe, Argentina se tiró más atrás y, claro, terminó apurado. Para los chicos que quieren devolver a la Argentina a un lugar de prestigio en el fútbol mundial, la travesía continuará el sábado desde las 19, en Cartagena, cuando por los cuartos choquen con Portugal.
