La votación en el Concejo Deliberante quedó empatada. Hace 20 años no se apelaba al voto de la Presidencia para destrabar el debate. El oficialista Carlos Castellano fue quien a mano alzada dio aprobación a la Rendición de Cuentas en San Isidro. La oposición festejó el “fin de la mayoría automática”. La bancada del PRO acompañó pero hizo críticas y anunció el proyecto para crear la Secretaría de Modernización. Antes hubo otra sesión con polémica por las viviendas de Martín y Omar y por la creación de la Agencia Municipal de Recaudación.
Por César Morielli
Casi las 21 horas marcaba el reloj cuando el presidente del Concejo Deliberante de San Isidro hizo uso del reglamento para emitir nuevamente su voto y desempatar el debate clavado en 12 sufragios por lado. Con suspenso, mucha discusión, y rompiendo una hegemonía de mayoría oficialista durante 20 años, se desarrolló la sesión en la que se aprobó la Rendición de Cuentas del intendente Gustavo Posse para el período 2015.
Más de dos décadas pasaron hasta que un presidente en el recinto sanisidrense tuvo que destrabar una votación. Al menos eso recuerdan los más memoriosos. Durante todo su paso por la intendencia, Posse pudo tener una bancada corpulenta en el Concejo Deliberante, y consiguió atar aliados parlamentarios. Hoy, en parte, se aprobó la Rendición gracias a las manos de los dos concejales del PRO, Rosalía Fucello y Rodrigo Seguín, que votaron por la positiva más por respeto al acuerdo político de Cambiemos que a las convicciones de respaldar la gestión local. El propio intendente mantuvo reuniones con operadores del macrismo los días previos a la sesión para asegurarse los votos y conseguir el respaldo.
Hasta último momento el oficialismo intentó convencer a la edil de Libres del Sur Elizabeth Aguirre, que finalmente se volcó por la negativa y desde la banca avisó que “no se garantizó lo presupuestado en las áreas sociales”.
En el possismo puntearon los votos hasta último momento. Se sabía que la bancada del PRO plantearía críticas pero había un compromiso de aprobar el proyecto. A tal punto que la concejal Fucello llegó con molestias en la salud pero todo el oficialismo estuvo pendiente de atenderla y cuidarla para que pueda emitir su voto. Tan importante fue el “poroteo” de manos previo que tuvo que asumir un concejal suplente, Horacio de la Iglesia, en lugar de Juana Posse, que había pedido licencia.
Para explicitar la apretada compulsa el concejal del PJ-FpV Fabián Brest fue quien pidió votación nominal. Mucho antes, la ronda de discursos la abrió el oficialista y presidente de la Comisión Pablo Fontanet. “Se cumplió con el presupuesto de gastos”, expresó, y agregó que “hay una estructura de gastos de servicio que San Isidro mantuvo vigente a lo largo de los años”. Luego remató con una constante en todos los que tienen que defender gestión: “El sanisidrense avaló en las urnas este modelo. El vecino ya aprobó la Rendición de Cuentas”.
“Pese a lo complejo del año pasado, San Isidro pudo cumplir sus metas ya que se mantiene con recursos genuinos lo que le da fortaleza y autonomía a la gestión municipal sin tener que depender del auxilio de otras jurisdicciones”, destacó Fontanet.
El presidente del Concejo Deliberante de San Isidro, Carlos Castellano, indicó que el equilibrado ejercicio de gestión se ve en hechos concretos. “Se ve reflejado en el sistema público de salud que es enteramente municipal, en las colonias municipales, en los campos de deportes, en las calles limpias e iluminadas, en los espacios verdes recuperados, en los jardines y escuelas municipales, en las obras hidráulicas para evitar inundaciones y en la gran inversión que se hace en seguridad”, argumentó el presidente del cuerpo.
Además de la incógnita de Aguirre, los más opositores esperaban saber cómo votaría Federico Gelay. Recibieron de buen ánimo el discurso crítico del empresario de Acassuso, que se volcó por la negativa y confirmó que toda la oposición llegaba a 12 manos.
A las 17:30 pronunció su discurso la concejal Fucello, del PRO. Lanzó fuertes cuestionamientos, y cualquier distraído podía esperar un voto por la negativa. “No podíamos aprobar todo sin cuestionar, porque en campaña hicimos muchas críticas. Analizamos la Rendición con especialistas del PRO y técnicamente no estaba mal, pero no coincidimos con la distribución presupuestaria de los gastos. En San Isidro se necesita una gestión más moderna, con mayor apertura. Queremos un gobierno que busque consensos y comunique mejor. No puede ser que la transparencia sea la bandera de la oposición. La transparencia es un valor que debe defender y levantar el Municipio. Por eso anunciamos que vamos a presentar un proyecto para crear la Secretaría de Modernización, Innovación Tecnológica y Participación Ciudadana”, resaltó la edil a LaNoticiaWeb.
En el oficialismo recibieron de buen modo la idea de crear una nueva cartera. El ministro Andrés Ibarra colaboró para desarrollar el proyecto. Aún no se sabe quién encabezaría la nueva secretaría, pero no sería sorpresa que pueda ser algún dirigente del PRO puro. Además, en el macrismo están dándole forma a otra idea: crear una Oficina Anticorrupción en el distrito.
En la bancada del peronismo habló Leandro Martin. “Se gastaron $ 8,32 millones por día pero no se resolvieron los problemas estructurales que tiene nuestro distrito”, resaltó el concejal.
Desde el Frente Renovador habló el ex Puma Gonzalo Beccar Varela. “El año pasado la Municipalidad tuvo a disposición 280 millones de pesos para Obras Públicas, pero solamente invirtió 155 millones. Esto equivale a un 45% de subejecución presupuestaria, que se traduce en menos obras para los vecinos. Lamentablemente lo referido a Espacios Verdes, por ejemplo la Plaza Mitre, está muy abandonado. También, según las estadísticas más recientes del propio Ceamse durante el 2015 volvimos a liderar, una vez más, el ranking del municipio que más basura envía por habitante al relleno sanitario. Yo quiero que San Isidro vuelva a ser el que era, que se cuiden los lugares que están bien, y que se mejoren aquellos que se encuentran en abandono y deterioro”, expresó el concejal.
Los vecinalistas de ConVocación por San Isidro también rechazaron. Marcos Hilding Ohlsson desde su banca cuestionó el uso de fondos públicos y acusó al intendente de hacer campaña durante el 2015 con los recursos municipales. También acusó que las tasas locales subieron por encima del índice de inflación nacional.
LA SESIÓN PREVIA
La Rendición de Cuentas se votó luego de un cuarto intermedio. Al mediodía comenzó la sesión ordinaria y luego de dos horas de debate se hizo un pequeño recreo. Antes del debate de fondo se aprobó la creación de la Agencia de Recaudación de la Municipalidad de San Isidro. Durrieu, del massismo, cuestionó que el proyecto no especificaba los alcances y responsabilidades de la nueva oficina, pero votó a favor.
El peronista Brest consiguió que se apruebe un pedido de informes a la Nación y la Provincia para garantizar el programa “Más Vida” y otros programas sociales en San Isidro. Resaltó que se debe resolver la situación de 9 mil despidos de la Subsecretaria de Políticas Sociales de la Provincia de Buenos Aires y una reducción del 40% del Presupuesto para el programa mencionado.
Brest también se mostró preocupado en otro punto de la orden del día: el pedido de informes para conocer el destino de 207 viviendas del Plan Federal en el barrio Martín y Omar, en el bajo San Isidro. El expediente se motorizó a partir de la preocupación de vecinos que quieren que la comuna urbanice el barrio. “La prioridad es el acceso a la vivienda digna y no una disputa electoral”, expresó el edil para contraponerse con otras posturas opositoras.
Además se ingresó un proyecto de ConVocación por San isidro para crear la Oficina de Seguimiento del Presupuesto Municipal y para articular con el municipio de San Fernando y el Ministerio de Seguridad provincial para reforzar la seguridad en la calle Uruguay.

