El ex presidente de Boca perdió las elecciones de la UCR porteña el año pasado e irá por la revancha.
El presidente de Boca Junior, Daniel Angelici viene manteniendo un bajo perfil sin apariciones publicas. Luego de haber perdido las elecciones internas de la UCR porteña del año pasado, «El Tano» mira agazapado los movimientos en Juntos para tener revancha político.
Para poder presidir el radicalismo porteño, Angelici entiende que debe dejar de ser teniendo en cuenta como un operador judicial de la coalición opositora y profundizar su perfil de dirigente político.
A pesar de que sonríe por los problemas políticos y deportivos que tiene la conducción de Ameal y Riquelme en BOCA, ese no es el objetivo del binguero amarrillo.
El desafío se avizora complejo: la lista local que le ganó estuvo conformada por dirigentes que se unieron por rechazo a su figura, una alianza entre el nosiglismo y la lista de Jesús Rodríguez y Facundo Suárez Lastra, que ubicó de presidenta a Alejandra García.

Para arrebatarle el poder a la alianza radical que se conformó por su propio espanto, Angelice pretende usar su principal herramienta: la billetera. Actualmente diversifica sus negocios en el lanzamiento de su propia marca de vino y discretamente va inaugurando locales de su agrupación interna RA en todas las comunas para intentar coronar su sueño de presidir el radicalismo porteño.
“Hace mucho que anda con eso. El año pasado no pudo, pero ahora es el único que está poniendo mucha plata y se le puede dar el año que viene”, comentan cerca del empresario del juego. En rigor, «El Tano» quiere mostrarse como jefe radical del distrito porteño.
Se comenta que abrió casi 50 comités a lo largo y ancho de la Ciudad de Buenos. “Para financiar esa movida necesitás invertir fortunas y además pagar los alquileres, el mantenimiento y los sueldos de los punteros que los abren y cierran”, cuenta un referente y asegura que la mayoría de los otros sectores del partido ha tenido que achicarse y cerrar locales partidarios.
En tanto, Angelici tambien tiene su tropa propia en el conurbano bonaerense. Allí, mantiene un acuerdo político con Jorge Macri, quien podría ser candidato a jefe porteño el años que viene. De conducir la UCR porteña para ese entonces, estará en la encrucijada de acompañar el candidato radical, donde Martín Loustau tiene grandes chances, y enfrentar a su principal aliado cruzando la General Paz. Por ahora, divide su corazón y mantiene buena relación con ambos dirigentes.
De esta manera, Angelici busca dejar de lado su imagen de operador judicial para comenzar a ser un referente del radicalismo porteño.
