Seis jóvenes militantes del Frente Renovador Peronista que recorrían el Partido de la Costa fueron increpados y amenazados para que dejen ese distrito, porque de lo contrario la iban a “pasar muy mal”. Se realizó una denuncia penal contra un funcionario.
El hecho ocurrió el pasado fin de semana cuando una camioneta Partner (modelo 2007) ploteada con la imagen del intendente Pablo Bruera, fue abordada por una patrulla municipal de tránsito mientras estaba estacionada en jurisdicción de San Clemente.
En primera instancia el agente municipal le solicitó a los militantes que le informaran sobre la tarea que estaban realizando, y tras eso les dijo que un inspector estaba en camino.
A los pocos minutos arribó al lugar una camioneta Eco Sport blanca, patente HLY256, de la que descendió una persona de civil. “Soy Roberto Ferreyra, con Y, alías el malevo”, se presentó el sujeto.
El hombre, sin ninguna identificación oficial, les solicitó a los militantes la documentación del rodado y los increpó para se saquen las gorras y remeras con la leyenda Bruera 2011.
Luego de informarle a los jóvenes que “esto no es La Plata, acá Bruera es persona no grata”, los amenazó para que abandonen el distrito: “Váyanse y no vengan más porque la van a pasar muy mal".
Finalmente, el “Malevo” -tal como se presentó- obligó a uno de los jóvenes a manejar la camioneta hacia la seccional policial y al llegar a la comisaría le pidió la tarjeta azul, registro que el militante no tenía porque no es el chofer de ese vehículo. En vano fue intentar explicar que el dueño del auto estaba caminando por la playa y que sólo condujo por la imperativa orden del inspector.
Producto del maltrato y la agresividad de Ferreyra, una militante sufrió una crisis nerviosa y se descompensó, por lo que tuvo que ser asistida por personal médico.
LA DENUNCIA
Uno de los jóvenes increpados, de 22 años, formuló en la comisaría Tercera de San Clemente del Tuyú una denuncia penal, en donde quedó plasmado que “Ferreyra es un sub-comisario con licencia actualmente ejerciendo un cargo municipal” y que -al parecer del denunciante- “incurrió en los delitos de privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público debido a lo incorrecto del procedimiento”.
También denunció una “persecución ideológica” y dejó asentado que en el momento que Ferreyra lo hizo subir a la camioneta “se sintió secuestrado por la forma en que abusaba de su poder”.
