Los titulares de las carteras de Economía de la Nación y la provincia se vieron envueltos en un polémico cruce de opiniones sobre la inflación. El bonaerense se retractó rápida y largamente. Los índices inflacionarios y su impacto como cuestión de fondo.
Las declaraciones que despertaron la polémica salieron de la boca del titular del Ministerio de Economía de la Nación, Amado Boudou quien aseguró que el nivel de inflación “sólo afecta a clases medias y altas”.
Así, su par bonaerense, Alejandro Arlía había expresado a una emisora, en entrevista, que “no hay manera de que los pobres no se vean afectados” por la inflación. Así, sin mucho más que una cuota de lucidez y sinceridad el Ministro provincial se vio envuelto en una serie de dichos y desdichos para atenuar los efectos de su comentario.
En un primer momento señaló, con enojo, que lo que hubo fue un “corte y pego” de la edición periodística a la que calificó de “maliciosa”, y subrayó que en realidad “no son dos versiones diferentes, son dos versiones parciales”.
En esta oportunidad, y con un esfuerzo en vano de no hacer quedar mal a Amado Boudou, explicó que “el crecimiento del consumo interno por la incorporación de nuevos consumidores hace que tengamos un mercado interno muchísimo más fuerte que sumado a las demanda de exportaciones, hace que la oferta de la Argentina dé para este tipo de puja distributiva”.
Asimismo, mientras el Gobierno insiste en negar y minimizar los efectos de la inflación, el ministro de Scioli sostuvo que la administración de Cristina Kirchner se “ocupa” de resolver el tema. “Más que preocuparse, hay que ocuparse y yo creo que el gobierno nacional está haciendo fuertes esfuerzos para reducir la inflación”, señaló.
Según el economista provincial “a lo que se refirió (Boudou) es a que hay una segmentación en los aumentos de precios, también influyen mucho el aumento de los precios de los servicios, más que de los precios de los bienes, pero yo creo que cuando tenemos un problema de precios, evidentemente, no hay ninguna posibilidad de que los pobres no sean afectados por este aumento de precios”.
En este contexto, también elogió al Gobierno y aseguró que “tiene el récord de haber aumentado el salario mínimo vital y móvil 820 por ciento; haber hecho una recomposición del haber mínimo jubilatorio; el aumento del salario real de la economía es 223 por ciento; se duplicó el salario del sector industrial y la cobertura de las personas en edad de jubilarse alcanza el 88 por ciento”.
Finalmente, Arlía señaló que tiene “una relación de afecto entrañable con Boudou” y que no le gusta opinar sobre los comentarios de los ministros nacionales, “cada uno tiene su responsabilidad y sus fundamentos, y por lo tanto se me hace muy difícil”, afirmó.
Lo cierto es que Boudou se complicó por sí solo con sus dichos. Por más dimes y diretes, explicaciones técnicas, elogios y reconocimientos, el bonaerense tiene razón, muy lejos está la inflación de afectar sólo a “clases medias y altas”.
