En diálogo con LaNoticiaWeb, el presidente del bloque “Unión PROPeronismo” se lamentó por no continuar con la alianza exitosa de 2009, y apuesta a que el macrismo, el denarvaísmo y el peronismo disidente reconstruyan ese espacio para 2013. Criticó que el PRO intente mudar a Michetti a la Provincia, y le pone fichas al Intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Pero aclaró: “Esto no significa descartar a nadie”.
Alfredo “Tati” Mechievi asumió como senador provincial por la quinta sección electoral en 2009, con la lista de Unión-PRO, aquella alianza tripartita entre el macrismo, el denarvaísmo y el peronismo disidente que derrotó a Néstor Kirchner y Daniel Scioli en la Provincia.
En diálogo con el programa radial de LaNoticiaWeb (miércoles y jueves de 10 a 12, por la FM 105.7), el tres veces Intendente de Dolores lamentó no haber repetido esa fórmula en 2011, pero apostó a reflotar el acuerdo el año próximo. Se resiste a que el PRO mude a Gabriela Michetti a la Provincia, y le pone una ficha al intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino.
El presidente del bloque “Unión-PROPeronismo” del Senado provincial no forma parte del flamante “Frente de Unidad Peronista” conformado el lunes por una docena de legisladores nacionales y provinciales del peronismo disidente. Sin embargo, aclaran desde su entorno, eso no significa que no confluyan en 2013.
¿Qué opinión le merece la agrupación La Cámpora?
Como virtud tiene que ha canalizado a muchos jóvenes hacia el peronismo. Pero para mi gusto, tiene una mirada muy sectaria y una construcción que dista mucho de ser la construcción romántica del joven voluntarioso que cree que los principios de solidaridad y amor hacia su pueblo son aquellos que convocan los mejores sentimientos de la juventud. Me da la impresión que tienen una actitud muy eléctrica y algo cerrada.
Se habla que Scioli está en cesación de pago, viendo qué malabares hace porque no es el año esperado respecto a la recaudación, está buscando mayores tributos y que está bastante complicada la situación con los proveedores. ¿Cómo lo analiza usted?
Lo veo así, pero no desde ahora. La Provincia de Buenos Aires, y durante el mandato de Scioli en particular, tomó como primera decisión subordinar sus intereses a los mandatos de la Casa Rosada. Esto pone a la Provincia en un estado de hipertensión, y el Gobernador es el principal responsable de esta crisis. La Provincia siempre se caracterizó como un distrito que, moviendo su economía podía poner sobre sus espaldas al país, pero hoy es una Provincia absolutamente dependiente, endeuda de manera creciente y que, para funcionar, está dedicada al pago de sueldos y a expensas de que alguna obra se realice siempre y cuando la Nación le remita fondos. Esto lleva a que, en la próxima sesión del 10 de mayo, el oficialismo esté propiciando la creación de tasas e incrementar otros impuestos para paliar los déficits que son de gestión.
¿Usted sabe de qué se tratan estos proyectos? ¿Son impuestos rurales?
Van a ser generalizados. Hay un abanico que hace epicentro en el incremento del inmobiliario rural, pero no lo único. A partir del 1º de junio, el agua va a subir entre el 100 y el 180 por ciento en la Provincia. Se va a gravar los canales de cable con ingresos brutos, se va a incrementar el impuesto inmobiliario. El Gobernador, hace apenas unos meses, en el inicio de las sesiones, nos habló de una Provincia que no parece reflejarse en estas medidas que se toman. No existe en la Provincia obras de la Provincia.
Usted como opositor, que seguramente no votará a favor de estos proyectos, ¿qué haría para recaudar más?
Lo que primero necesitamos es una gestión adecuada a las necesidades de la Provincia. El Gobernador tiene un millón de pesos por día para prensa. Sumado a lo que tiene para prensa y publicidad con el Banco Provincia y otras reparticiones, tiene 1.000 millones para prensa por año. Esto hace que la gente, muchas veces, tenga una visualización de la gestión distinta. No hay un Gobernador que ordena las prioridades para destinar los recursos.
He leído que usted tiene la voluntad de reflotar esta fórmula exitosa que les permitió ganar las elecciones en 2009. Algunos creen que la alianza Unión-PRO se puede reeditar, y otros creen que De Narváez está dialogando con Scioli.
Lamentablemente no se continuó. No es simplemente reeditar esa elección, en la que todos juntos la atravesamos con éxito. Sino que creo que la oposición que no hemos podido sintetizar ni recrear una figura alternativa para presentar electoralmente en la próxima elección. Tenemos un problema no resuelto, que es la construcción detrás de la cual podamos trabajar todos aquellos que no nos sentimos identificados con este gobierno. Mientras esa realidad no se nos dé, yo soy de la idea de que, con mucha humildad, todos los hombres que provienen de Macri, De Narváez y de otras expresiones del peronismo, tenemos que trabajar juntos y ver si existe la posibilidad de recrear una alternativa. Pero son problemas que todavía no hemos podido resolver. Por eso, mientras tanto, creo que debemos trabajar en ese sentido.
¿Usted le daría la bienvenida a Gabriela Michetti en la Provincia?
Yo desearía que no pase así si logramos tener un referente que represente más acabadamente los intereses de la Provincia. No me gusta cuando un dirigente no tiene un desarrollo político territorial, ella lo ha tenido en otro ámbito jurisdiccional. Lo mismo nos pasó con Scioli, que tenía un proyecto en la Capital Federal. Y hoy tenemos un Gobernador sin inserción en los problemas de la Provincia, son personajes que están de paso, no tienen vínculo. También nos pasó con Ruckauf.
Inferimos que quizás usted vería con buenos ojos una candidatura de Jesús Cariglino.
Ojalá. Yo creo que él ha sido un hombre con una dignidad que en estos tiempos no sobra. Ha marcado su línea de pensamiento sin claudicación. Me encantaría y me siento reflejado compartir un espacio con alguien que tiene en línea su pensamiento. Pero esto no significa descartar a nadie. Yo pido tener humildad y sepamos que no tenemos una referencia totalizadora. Hay que saber conformar un equipo y trabajar juntos, para generar una alternativa desde la oposición.
