El diputado nacional jujeño del Frente de Izquierda y los Trabajadores dialogó con radio UrbanaBA. Acompañará a Myriam Bregman en la fórmula presidencial de 2023. Se refirió a los proyectos progresistas que triunfan en América Latina como expresiones de equilibrio “entre el Capitalismo y las reivindicaciones sociales”. Afirmó que el Frente de Todos logra “desviar” las manifestaciones populares con el control de sindicatos y organizaciones sociales. Se refirió a la polémica de los planes sociales y a la propuesta para reducir la jornada laboral y crear un millón de empleos.
El diputado nacional de Jujuy Alejandro Vilca, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, dialogó con radio UrbanaBA.
Tuvimos la novedad de que va a acompañar a la diputada nacional Myriam Bregman en su candidatura presidencial.
Es un orgullo y un reconocimiento al trabajo que hicimos en el Norte argentino. Y es un gran desafío, como planteó Del Caño, que tenemos en la izquierda de avanzar con los sectores trabajadores. Sabemos que la gente no la pasa bien con la inflación y la caída del poder adquisitivo. Tenemos el desafío de expandir a la izquierda, y que estas candidaturas sirvan para fortalecer el debate entre quienes proponen resistir a la derecha pero con una perspectiva de país.
¿Fue Nicolás Del Caño quien propuso la fórmula?
Sí. Es un orgullo que lo proponga él. Tiene un gran desafío porque se va a dedicar a la Provincia de Buenos Aires junto a Cristian Castillo. Myriam logró llegar al Congreso después de 20 años sin tener una diputada por Capital Federal. También hay un gran reconocimiento a lo que hacemos nosotros desde Jujuy. Tenemos que seguir construyendo la izquierda a nivel nacional.
¿Del Caño va a ser candidato a Gobernador?
Esa es la idea. No lo podría adelantar ahora pero es una gran posibilidad. Es un lugar con mucha presencia del Frente de Todos, donde el kirchnerismo se hace fuerte, Juntos por el Cambio también. Buenos Aires es la madre de todas las batallas. Del Caño es nuestro mejor cuadro, referencia nacional, y se la va a jugar.
Los últimos 18 presidentes de distintos países de Latinoamérica que disputaron electoralmente, perdieron desde el oficialismo. Además se configura una idea de izquierda, progresista, con los triunfos de Boric, Petro o Castillo, más lo que viene con Lula.
Vemos el avance de muchos gobiernos progresistas. Eso hay que ubicarlo en el marco de rebeliones populares, movilizaciones, y los gobiernos surgen como una decantación de esto. Pero también como un desvío, con grandes dificultades para revindicar a esos procesos. Ese es un desafío para Petro, que tendrá que dar las concesiones que pidió el pueblo colombiano. Nosotros tenemos nuestras reservas. Sabemos que muchas veces son gobiernos de centro izquierda que buscan equilibrar entre el Capitalismo y las reivindicaciones sociales. Vemos que son procesos que representan los movimientos de luchas sociales. Si en Argentina no se ha expresado un movimiento así, fue justamente por el desvío del Frente de Todos, controlando organizaciones sociales y sindicatos que han impedido que emerja una expresión así. En otros países hubo aumento de combustibles o impuestos y la gente salió a la calle. Acá no pasó eso. La gente no sale, no porque no lo necesite sino porque están esas mediaciones que impiden la expresión en la calle. Sino esto hace rato hubiera tenido otra respuesta popular.
Se dio un debate respecto a los planes sociales luego de las expresiones de Cristina Fernández. Gabriel Solano reconoció que las organizaciones se quedaban con el 2% del monto de los planes.
Hay que verlo de largo plazo. Hay una campaña contra los movimientos sociales, que desde hace tiempo viene con Zabaleta diciendo que son extorsionadores, con la derecha tratándolos de delincuentes o proponiendo quitar los planes como dice Milei. Esto ahora pegó un salto con el control de la asistencia social. La vicepresidenta pide que esto lo controlen los intendentes o gobernadores, y el punteraje del estado provincial o municipal. Nosotros creemos que el debate debe pasar por crear fuentes genuinas de trabajo. En el Frente de Izquierda planteamos que la solución no es repartir las migajas del Estado sino dar una solución de fondo a toda esa gente que busca un trabajo estable y llegar a fin de mes. Vamos a presentar un proyecto para plantear la reducción de la jornada laboral a 6 horas, que permitirá en las principales 12 mil fábricas crear un millón de puestos de trabajo, sin reducción de salario. Hay que buscar soluciones así. También planes de obra pública, pero hoy la política está discutiendo quiénes administran las migajas. Desde la izquierda estamos fuera de eso, apoyamos a los movimientos sociales, y bregamos por trabajo genuino.
Usted fue un luchador social toda su vida, en Jujuy. ¿Cómo se siente ocupando una banca en el Congreso?
Para alguien que venía levantando la basura en la calle, corriendo atrás de un camión, la verdad que esto es impresionante. Es un salto y un reconocimiento. Y un momento político. La situación que vive mi provincia, con polarización social, falta de perspectiva, donde nadie cobra un peso y la Izquierda me ha llevado hasta el Congreso. Espero que la candidatura de Myriam y mía pueda servir para la lucha de los trabajadores que la están pasando muy mal. Para mí ha sido una gran sorpresa y orgullo, y también un gran desafío y responsabilidad, porque muchos de los que nos ayudaron a llegar hasta acá ahora están esperando una solución. Nosotros nos ponemos al servicio de esa lucha y también a construir, porque deben haber más dirigentes y cuadros y trabajadores que puedan hacer lo mismo que hice yo. La clase política en Argentina responde a los ricos y poderosos. Creemos que la clase trabajadora tiene que hacer política para plantear otro país donde realmente gobiernen las mayorías.
