El dirigente del Frente de Todos de San Martín dialogó con radio UrbanaBA. Analizó la derrota en las PASO y cree que la coyuntura organizativa por la pandemia tuvo una fuerte incidencia en el resultado electoral. Sin embargo advierte que se debe tomar nota del reclamo que lanzó la ciudadanía. “La agenda que marcó la gente es la misma con la que llegamos en 2019, y somos el mismo equipo que pudo decodificar ese reclamo”, expresó.
Alejandro Mamani es dirigentes de la Agrupación El Plumerillo, militante del peronismo en San Martín y cumple funciones en el Ministerio de Obras Públicas de la Nación. En radio UrbanaBA analizó las razones detrás de la derrota electoral, y cree que la situación podrá ser diferente en las Elecciones Generales del 14 de noviembre.
¿Qué pasó en San Martín a partir del resultado de las PASO?
Estamos dispuestos a revertir el resultado. Tenemos los datos duros sobre niveles de participación y ausentismo para enfocarnos ahí.
Muchos en la militancia creen que es un problema de concurrencia del electorado, pero no se escuchan demasiadas autocríticas. Probablemente en San Martín sea de una manera diferente, porque hay poca diferencia, pero en otros distritos el mensaje fue más contundente.
Es muy particular todo el escenario político en el contexto pandémico, que favorece la disociación entre los militantes y referentes políticos con la sociedad mayoritaria, que en general afronta el proceso electoral como una carga obligatoria y que no es algo central en su vida diaria. Pienso que el escenario de septiembre no es el mismo al que va a suceder en noviembre. El Estado tuvo que coordinar protocolos sanitarios y de seguridad que fueron molestos, y ahora el contexto va a ser diferente. Por otro lado, seguramente hay que tomar nota de que fue un llamado de atención del vecino. Hay una lectura clara, con cosas para fortalecer, reconocer errores y corregir. Pero no creo que un proceso esté tan hilvanado con el otro.
¿Ya hubo reuniones para analizar los resultados de cada circuito electoral? Sucedió algo diferente esta vez, y con la modificación del padrón muchos vecinos tenían la escuela muy lejos, en otro barrio, y había que tomarse un colectivo o un remis.
Tuve la posibilidad de participar en reuniones de circuito, y plantear mi opinión. Pude reunirme con los organizadores de la campaña y con el compañero intendente Fernando Moreira. A gran parte del electorado le llegó mal la información, a muchos directamente no les llegó, y a una gran parte la elección no les importó. Mucha gente, en este último tramo de campaña, no quiso participar o informarse, quizás no pudimos contener y convocar al voto, o informar sobre el padrón y lugares de votación porque la gente tuvo mucho desinterés. Se agregaron escuelas, hubo menos mesas por escuela. Había mucha fila en muchas escuelas.
Se dice que si la pandemia continúa así, se van a eliminar las filas afuera de las escuelas para que la gente pueda esperar junto a su mesa de votación. Mucha gente llegaba y veía colas enormes y un lío tremendo para votar.
Yo pienso lo mismo. La inmensa mayoría de la gente quiere votar e irse a comer y hacer su vida. Somos nosotros los que nos quedamos enganchados todo el día con la maquinaria electoral y los resultados. La gente no. Si la organización es desfavorable, por los protocolos sanitarios, es una razón fuerte para volverte a tu casa y no votar.
Pero también hay angustia, incluso entre los votantes del Frente de Todos, por la situación económica. Hay un reclamo genuino de terminar con los planes y generar trabajo.
Creo que sí, con seguridad. Pero yo me obligo a hacer análisis que tengan que ver con nosotros, con nuestra realidad y que alcancen a nuestra intervención. En el distrito, el Municipio estuvo muy presente en la pandemia, conteniendo la adversidad, encima de las problemáticas de salud y alimentarias. Y es algo que no se pudo capitalizar. La Secretaría de Desarrollo Social y de Salud tuvieron una presencia enorme, y debieron tener un acompañamiento por parte de la ciudadanía, pero no se dio. Posiblemente tenga que ver con la polarización que se transita en la política, que nos supera en nuestra realidad municipal. Los medios y la política nacional imponen una agenda. Hay cosas para mejorar seguramente. Pensamos en corregir la agenda sobre nuestra presencia y prioridades, que hoy exigen poder trabajar, comer, organizarse. Es la misma agenda con la que llegamos en 2019, y es el mismo equipo que pudo decodificar ese reclamo. No nos corrimos de eso. A nivel mundial los oficialismos sufrieron derrotas, porque no es nada simpático encerrarte, cuidarte y repensar las formas de vida en una pandemia.

