El candidato presidencial quiere que el ex Ministro de Transporte vuelva a hacer política tras su magra experiencia proselitista de 2017.
Una de las claves principales del armado del Frente de Todos y su éxito electoral en las PASO, radicó en la unión de personajes de peso del peronismo bajo un mismo proyecto político. Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, unidos, posibilitaron lo que algunos ya vislumbran como el nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre.
La segmentación de estos actores y, por ende de un amplio sector del peronismo, había propiciado, en parte, las derrotas electorales de 2013, 2015 y 2017. En la última oportunidad fue el ex ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, que en su intento de liderar un “peronismo no K” quedó al margen de la pelea pero con un 7% de votos que impidieron en ese momento la vuelta a la senda del triunfo del peronismo más ligado a Cristina. La independencia del Frente Renovador, colaboró en el mismo sentido.
Con la vuelta de Massa y de Alberto –quien fuera jefe de campaña de Randazzo en 2017- Cambiemos se vió doblegado en las últimas elecciones. En este contexto, ahora el candidato presidencial del Frente de Todos, va también por Randazzo y pidió sumarlo. Seguramente, así como con el tigrense, haya un café de por medio.
El oriundo de Chivilcoy no volvió a expresarse públicamente ni a hacer política tras su aventura electoral de hace dos años. Tampoco se manifestó a favor de los candidatos del frente.
