El expresidente volvió de Europa y partirá este mismo lunes a México. Las presiones para que deje de presidir el PJ y qué hará para sustentarse económicamente.
El expresidente de la Nación, Alberto Fernández, está atravesando momentos de incertidumbre, tanto laboral como política, a casi tres meses de dejar la Casa Rosada. En los últimos días fue imputado por una acusación que involucra a su secretaria durante sus distintos roles que tuvo en el Estado y una contratación sospechosa en la Anses. En paralelo, también piensa en el futuro del Partido Justicialista (PJ) y qué pasará con su actividad laboral.
El presidente del PJ resiste las presiones de distintos sectores de Unión por la Patria (UxP) para obligarlo a renunciar. Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, ‘Wado’ De Pedro y Axel Kicillof son algunos de los dirigentes que creen que el ciclo de Fernández al mando del PJ está terminado. Pero no quieren que la renovación partidaria se convierta en una interna. El peronismo quiere enfocarse en cerrar las grietas internas que se generaron en el gobierno pasado.
El ex jefe de Estado aún no resolvió si se tomará licencia, renunciará o seguirá al frente del partido. La intención de Fernández es que el partido convoque a elecciones en marzo, fecha apuntada para que se realice el Congreso del PJ y se cumplan las formalidades partidarias, necesarias para evitar una intervención y mantener el funcionamiento normal. Entiende que esos comicios deben llevarse a cabo este año y ser un punto de partida para renovar la conducción del partido.
Mientras tanto, luego de su paso por España, donde estuvo acobijado por su amigo personal y presidente del país europeo, Pedro Sánchez, quien le prestó una oficina para sus días de trabajo, sigue sin dialogar con Cristina Fernández de Kirchner y sus contactos siguen siendo los mismos que cuando era presidente: Vilma Ibarra (ex secretaria de Legal y Técnica), Gabriela Cerruti (exvocera presidencial), y Victoria Tolosa Paz (exministra de Desarrollo Social).

Aunque su paso por la península ibérica generó una lluvia de críticas en Argentina tras la circulación de fotos en redes en restaurantes lujosos y cargando nafta con una Mercedes valuada en más de 100 mil dólares, también aprovechó para reunirse con varios conocidos de la política para dialogar acerca de su Gobierno y el por qué del triunfo de Javier Milei. En eso, el expresidente es contundente: acusa a la pelea con Cristina el motivo principal de la derrota del kirchnerismo.
Ahora, Fernández volvió al país, pero no para quedarse. Este lunes partirá hacia México y luego irá a Bolivia. En los dos países dará conferencias sobre el uso de fake news en la política, otra por el lado económico y piensa mantener algunas reuniones con figuras políticas de la región como para volver a poner su nombre en el mapa regional.
Su futuro laboral iría por ese lado: las relaciones internacionales. El ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner sigue siendo el representante en Argentina del Grupo de Puebla, el organismo que nuclea a políticos y ex mandatarios de Latinoamérica.

Fernández quedó formalmente imputado en la causa que investiga el escándalo por la trama de contrataciones por parte del Estado nacional a Nación Seguros, en el que habrían actuado intermediarios y empresas privadas. La denuncia habla de delitos de violación a los deberes de funcionario público y abuso de autoridad y malversación de caudales públicos.
En esa línea, el exmandatario tomó la decisión de demandar por «daño contra su honor» a quienes lo acusen de corrupción por sus supuestos negociados con los seguros del Estado. Así lo confirmó el abogado del exmandatario, Gregorio Dalbón, a través de la red social X.
«El ex Presidente de la Nación @alferez, ante las injurias y calumnias propaladas por Ricardo Roa y @clarin, nos ha instruido a iniciar las acciones civiles por daño contra su honor. La nota de hoy es difamadora, se basa en datos falsos y resulta temeraria», sostuvo Dalbón.
