En «La Mañana de Urbana» estuvo dialogando con el equipo de periodistas el doctor Adrián Cormillot, quien hizo referencia a la nueva Ley de Etiquetado Frontal.
¿Qué importancia estratégica tiene para los argentinos y argentinas la Ley de Etiquetado Frontal?
La Ley de Etiquetado Frontal prioriza que no se pongan publicidades engañosas, eso lo hace una ley de avanzada porque hasta ahora teníamos la posibilidad de leer letra de 1 milímetro y eso hacía imposible acceder a algún dato.
¿Pensás que va a cambiar la alimentación porque interpela a las empresas a cambiar un poco las formas de los alimentos ultra procesados?
Como está hecha hoy en día, no tanto. En algún punto estamos legrando que, siendo tan severo por las reglas de la OPS, lamentablemente va a hacer que muchos alimentos tengan la etiqueta negra entonces no va a haber una clara diferencia entre los alimentos más convenientes y los menos convenientes. Si vos marcas todas las cosas va a seguir todo igual salvo el azúcar, la sal y el aceite. El alimento que tenga edulcorante, va a tener la misma etiqueta que el que tenga azúcar, al no ser un sistema de semáforo o más flexible faltaría ajustar un poco los criterios.
Del alimento envasado. ¿Existe alguna oferta sin exceso de algo?
Si totalmente existen alimentos que no tienen excesos, pero por ejemplo algunos que tienen edulcorante va a haber que ponerle etiqueta negra porque no sé si la advertencia de que no es conveniente para chicos va a estar aparte o dentro de los octágonos pero existe una amplia variedad de alimentos.
Como todo lo que empieza. ¿Es un primer paso?
Totalmente. Vos pensá que en 2006 cuando mi padre hizo un artículo para sacar la ley de obesidad en su momento, se tuvo que sacar de la ley el hecho de que los alimentos tengan en la etiqueta mucho azúcar o mucha sal. El lobby fue tanto de las empresas como de los organismos que regulan la alimentación, OPS, Rubinstein, están radicalizados por la oportunidad de acceder a algo por semáforos o más sensible para poder elegir mejor.
