Blanca Díaz pidió una moción de privilegio ante lo que consideró una “humillación” de Guillermo Ruiz, ocurrida durante una reunión en la comisión de Obras Públicas. El oficialista habría dicho que una colaboradora de la edil del SI hace lobby en el Conaspe. Polémica en el recinto y sospechas cruzadas.
La mayoría creía que el punto más controvertido del encuentro legislativo del 1 de octubre sería el tratamiento de la Fiscal e Impositiva, pero promediando la sesión surgió un tema que dejó al descubierto acusaciones cruzadas entre Blanca Díaz (SI) y Guillermo “Willy” Ruiz, del Frente Comunal Vecinal.
La concejal solicitó una moción de privilegio ante lo que calificó como una “humillación” de parte del oficialista durante una reunión de la comisión de Obras Públicas, presidida por José Menoyo. Allí, una de sus colaboradoras habría sido acusada de hacer lobby en el Conaspe, Consejo Asesor Permanente del Código de Ordenamiento Urbano.
Mientras pedía el cumplimiento del artículo 50 de la Ley Orgánica, para que se avance en la investigación del supuesto agravio, Díaz se quebró por lo que consideró una falta de respeto hacia su persona. Sin embargo, ni sus explicaciones ni sus lágrimas lograron la aprobación del recurso que tuvo 15 votos por la negativa: 14 del oficialismo, más Gabriel Vannelli de PRO.
La tensión desatada llevó al titular del cuerpo, Ruben Vecci, a pedir la lectura del reglamento.La oposición habló de una actitud corporativa del oficialismo, y el tema se prolongó hasta las manifestaciones verbales, cuando varios legisladores ya no ocupaban sus bancas.
En ese clima, Ruiz quiso cerrar la lista de oradores, pero su intención quedó trunca ante la increpación de Walter Rojas (SI) que previamente no había podido hacer uso de la palabra y abandonó el recinto indignado, acción imitada por otros integrantes del deliberativo.
Según trascendió, el ex subsecretario de Gobierno ofreció disculpas en privado, pero Díaz requirió que sean públicas como fue la mencionada ofensa, que tuvo su origen en la defensa de funcionarios del Ejecutivo cuestionados por la ex ARI. Por otro lado, si bien aún se mantiene en reserva el nombre de la colaboradora acusada, se convirtió hoy en blanco de sospechas.
Más allá de este episodio, una de las ediles más afectadas fue la macrista Marta Maenza, quien revivió lo que consideró su propio “atropello”, cuando a principio de año su oficina fue violentada en el marco de la puja con Vannelli.
Por Elisa Rossi

