El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli firmaron hoy en la Casa de la Provincia con sede en la avenida Callao, un importante acuerdo sobre la disposición final de la basura.
Por Eduardo Román
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli firmaron hoy en la Casa de la Provincia con sede en la avenida Callao, un importante acuerdo sobre la disposición final de la basura. Ambos, pero sobretodo sus Jefes de Gabinete respectivos, Horacio Rodríguez Larreta y Alberto Pérez lo consideran el primer avance concreto en la agenda metropolitana desde que asumieran en diciembre pasado ambos mandatarios.
En un momento de su alocución Scioli se permitió decir que los próximos anuncios que no demorarían mucho en llegar, tienen que ver con alcanzar futuros acuerdos en materia de Salud y que para ellos ya estaban trabajando de manera conjunta, su ministro del área Dr. Claudio Zin y el Ministro de Salud de la Ciudad, Roberto Lemus.
El clima previo a la firma del acuerdo era de nerviosismo, pero a la vez de mucho respeto entre funcionarios de ambos sectores que se conocen hace larga data cuando frecuentaban círculos menemistas en los 90, pero que la coyuntura kirchnerista del último lustro los puso en veredas opuestas.
Nunca, hasta ahora, se han enfrentado en una contienda electoral porteña, por más que varias veces estuvieron cerca de ellos, pero se sabe que tanto Macri como el gobernador bonaerense imaginan un futuro que los pueda llegar a enfrentar por la carrera presidencial en el 2011.
Hecha la salvedad del caso, en este contexto político, toma aún mayor relevancia el acuerdo suscripto, porque dejaron de lado este tipo de especulaciones para avanzar de manera concreta en la firma de este convenio alcanzado hoy por los residuos que los porteños exportan a los distintos lugares de relleno de la zona noroeste de José León Suárez, pero también en Ensenada y González Catán. Se analiza la construcción de dos nuevos en la zona Sur y Oeste del conurbano, que probablemente reemplacen a estos últimos.
El convenio firmado hoy entre Macri y Scioli le costará más caro a los porteños. La ciudad de Buenos Aires pagará mayor dinero por llevar la basura a tierras bonaerenses y deberá reducir el volumen de residuos que envía a las plantas del CEAMSE, entre ellas, la ubicada en José León Suárez en el Camino del Buen Ayre. El relleno Regional Norte III recibirá más dinero, pues las autoridades de la provincia lograron elevar el canon que se les cobra por volcar allí la basura.
En tanto, en la Provincia se construirán dos nuevos rellenos y dos plantas de transferencia financiados por el Gobierno de la Ciudad. Los primeros costarán 100 millones de pesos cada uno y las segundas, 18 millones de pesos, y también las pagará la Ciudad.
La Provincia será la encargada de buscar los lugares dónde realizarlos. Scioli firmó ayer un nuevo convenio con la Universidad de La Plata y los intendentes de Berisso, La Plata, Ensenada, Punta Indio y Brandsen para analizar y estudiar que en algún predio de la zona sea montada uno de los dos nuevos rellenos sanitarios.
El jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri destacó la importancia de “trabajar coordinados y de manera conjunta entre la Ciudad y La Provincia, compartiendo el análisis que millones de argentinos traspasan las fronteras de ambos distritos a diario sistemáticamente. Por eso es que debemos volcar nuestros mayores esfuerzos para solucionarle a la gente sus problemas. La basura es uno de los peores temas en cuestión, por eso creo que esta actitud solidaria que tiene la Ciudad hoy diciendo que quiere colaborar en estos problemas que le traemos a la Provincia hoy con las más de 5000 toneladas de basura diaria que generamos, es la actitud que debemos tener. Estamos muy comprometidos también en tratar de reducir esa cantidad de basura a través del reciclado”.
Por su parte, el Gobernador Daniel Scioli manifestó su agradecimiento al titular del CEAMSE; al Intendente de San Miguel, Joaquín De la Torre; y a los diferentes gremios por la buena predisposición demostrada para acompañar estos acuerdos. “No se trata de esconder la basura abajo de la alfombra. La cuestión ambiental es una cuestión moral. El crecimiento industrial y urbano nos enfrenta a grandes desafíos y éste es uno de ellos. Exige un Estado social activo, que enfrente los problemas de esta manera. De los 100 basurales a cielo abierto, haber cerrado ya veinticinco y en dos de ellos donde había chicos urgando en la basura y ahora hay plazas para esparcimiento de las familias que viven en la zona, es el camino a seguir”, afirmó

