Se decidió en una reunión entre las principales cadenas con el ministro de Seguridad de Scioli y en la que participó Berni, en nombre de la Nación. Buscan contener posibles saqueos. La distribución, a cargo del Gobierno.
El gobierno provincial, el subsecretario de Seguridad de la Nación Sergio Berni y los propietarios de supermercados, acordaron una estrategia de “alerta temprana” para detectar los focos de desborde social y contención con entregas racionalizadas de alimentos en los puntos más conflictivos del Gran Buenos Aires.
La estrategia responde a la previsión de saqueos en la proximidad del 19 y 20 de diciembre, que las redes sociales preanuncian como determinante de presuntos estallidos. “Entramos en una semana decisiva”, se encomendaron los supermercadistas en la reunión del ministerio de Seguridad bonaerense. Estaban las principales cadenas de supermercados.
Los empresarios estaban enterados de la disposición de organizaciones sociales, que todos los años reclaman canasta navideña. El jueves y el viernes próximo se cumple un nuevo aniversario del desmadre institucional que provocó la caída del presidente Fernando De la Rúa. Y algunos sectores , que el gobierno nacional no identifica, consideran esa fecha legitimadora de acciones que presagian violencia. Esta vez, el temor no cabalga sobre teorías: en todo el país se registran 11 muertos por los desmanes, a partir del acuartelamiento policial generalizado, y en Buenos Aires se registraron ataques en oleadas contra comercios del conurbano e Interior, las más graves en Mar del Plata.
Todavía están a disposición de la Justicia 164 personas, 56 de ellos menores.
Lo que se acordó ayer en la reunión, según comentaron fuentes empresarias a Clarín, es que esas bolsas con alimentos que irán a los barrios van a ser distribuidas por el Gobierno. A su vez recibieron la promesa de un fuerte refuerzo de seguridad en sus locales.
Sobre este terreno complejo trabaja la “inteligencia” policial y las fuerzas federales apostadas en el Gran Buenos Aires .
La sofisticación del enfoque, en este caso, puede colisionar con cierta precariedad operativa: ayer Coto, y los representantes de Walmart, Jumbo, Toledo, Josimar, se comprometieron a poner transportes para la movilización rápida de efectivos.
“Es para actuar sobre la emergencia, sin demoras”, según la explicación de uno de los directores de seguridad de los supermercados.
Hay dispuestos 5.000 gendarmes en el conurbano, quienes componen el Operativo Centinela, apostados desde hace meses. Es la principal fuerza de disuasión. La Policía acaba de incursionar en una rebelión larvada que comprometió la seguridad de 16 millones de bonaerenses. Daniel Scioli los caracterizó como “extorsionadores”, pero terminó concediendo un 30% de aumento salarial.
