Trascendió que el gobierno de Tony Blair le preparaba un funeral de Estado, con la ex Primer Ministro aún en vida. Estalló la polémica y comunicados oficiales desmintieron la versión.
Margaret Thatcher todavía no murió pero trascendieron rumores de que estarían y ya están discutiendo cómo enterrarla. El premier británico, Tony Blair, aseguró que no está previsto un funeral de Estado para la "Dama de Hierro" y le quiso bajar la temperatura a la polémica sobre qué honores le corresponden a quien fue la primera mujer primer ministro de Gran Bretaña, durante once años.
"Todo lo que puedo confirmar es que esto no está previsto, y no es conveniente hacer más comentarios" declaró el vocero de Blair borrando de un plumazo la posibilidad de un funeral de Estado para Thatcher.
Una diputada del Partido Laborista, Rosie Cooper, protestó porque le habían llegado informaciones de que la administración británica estaba preparando un proyecto de funeral de Estado.
Según el diario The Daily Telegraph, cercano a los conservadores, el gobierno de Blair estaba elaborando un plan para el funeral de Thatcher que incluiría un cortejo fúnebre desde Trafalgar Square, pasaría por Whitehall (el Parlamento), luego por Downing Street, donde se encuentra la sede del gobierno, y terminaría con un servicio religioso en la catedral de St. Paul o en la Abadía de Westminster.
Cuando Cooper se enteró de estos planes escribió a la sede del gobierno para advertir que algunos de sus electores están ofendidos ante este proyecto. Margaret Thatcher "sigue provocando reacciones negativas en el norte de Inglaterra. Su política ha tenido un impacto dramático en el norte", declaró Cooper en alusión a las reformas económicas liberales de la ex líder conservadora.
John McTernan, secretario político de Blair, respondió a la carta de Cooper e indicó que no existen dichos planes: "No es apropiado comenzar a especular o discutir esta cuestión de ninguna manera".
Los parlamentarios conservadores británicos confirmaron el hecho de que Blair venía preparando un funeral de Estado y lo acusaron de dar marcha atrás en los preparativos, según consideraron, "para calmar los ánimos" del ala izquierdista del Laborismo.
Gerald Howarth, diputado por la circunscripción de Aldershot y ex consejero parlamentario de Thatcher, afirmó que es "despreciable" la actitud de Blair: "Primero alaba a Thatcher, pero cuando la presión aumenta con sus diputados laboristas, les arroja un hueso", dijo con ironía.
Thatcher, hoy tiene 80 años y una salud frágil que incluiría problemas de memoria. Fue una de las figuras de la Guerra Fría que más divide a los británicos.
Thatcher sería la primera personalidad después de Winston Churchill a la que se le organice un funeral de Estado, un ritual reservado a la reina pero no a un jefe de gobierno.
