Se creará un comité de contingencia compuesto por ambos los sectores encabezados por Maxi Abad y Martín Lousteau hasta el 31 de octubre.
El radicalismo en la provincia de Buenos Aires se encuentra en un momento particular, con una realidad que no es ajena a la de otros partidos que atraviesan sus respectivas internas en el marco de un nuevo año electoral. El espacio centenario alcanzó un acuerdo entre los sectores de Martín Lousteau y Maximiliano Abad, a la espera de una resolución judicial que esclarezca lo sucedido en las últimas elecciones.
El Comité Provincia tuvo sus elecciones en octubre del año pasado. Allí, la lista oficialista «Unidad Radical», encabezada por Miguel Fernández, se adjudicó la victoria con el 52% de los votos, superando a la lista opositora «Futuro Radical», liderada por Pablo Domenichini. Sin embargo, el sector auspiciado por el senador Martín Lousteau llevó los resultados ante la justicia y, desde entonces, el partido prorrogó el mandato de sus antiguas autoridades hasta que se resuelva el futuro de sus titulares.
En este contexto, donde la mayoría de los partidos dirimen sus futuros en las elecciones, el radicalismo provincial estableció un esquema de conducción compartida y equitativa que se mantendrá vigente hasta que se resuelva la elección partidaria en la justicia, con un plazo máximo fijado para el 31 de octubre de 2025.
Este esquema prevé la creación de un Comité de Contingencia y una Convención de Contingencia, cada uno compuesto por diez miembros distribuidos de manera igualitaria: cinco representantes de Unidad Radical y cinco de Futuro Radical.
El Comité de Contingencia será presidido por Miguel Fernández, mientras que la Convención de Contingencia estará a cargo de Pablo Domenichini.
El futuro de esta conducción toma relevancia en medio de las negociaciones que mantiene el PRO con LLA en el territorio gobernado por Axel Kicillof, ya que parte de la interna estuvo vinculada al apoyo de dirigentes alineados con Miguel Fernández.
