Pero luego de la derrota legislativa del oficialismo por el rechazo a la ley ómnibus, Unión por la Patria se siente fortalecida. Al menos unido en la acción y a la defensiva.
La situación es compleja y el clima social dirigido a la clase política es más que complejo. Pero luego de la derrota legislativa del oficialismo por el rechazo a la ley ómnibus, Unión por la Patria se siente fortalecida. Al menos unido en la acción y a la defensiva.
Por supuesto, la derrota electoral en el balotaje fue indigerible para la mayoría del arco político panperonista. Pero la coalición sigue intacta y, salvo alguna que otra fuga sin demasiada importancia (diputados tucumanos), todos coinciden que el verano fue prospero para la unidad y la contención de las diferencias.
“En el trazo grueso estamos mejor. En la fina, cuesta”, describió en off un dirigente que integra la principal contención de gestión: el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Allí, tal como contó LaNoticiaWeb, comenzaron a operarse movimientos el PJ nacional, donde muchos pretenden que Axel Kicillof sea el quien lo presida. Todavía hay susceptibilidades y enojos. Tenemos que evitar cualquier muestra de debilidad”, advierten algunos satélites cercanos al gobernador.
Como sea, los actores del peronismo pisan un escenario a priori, positivo: no hubo estampida tras la derrota. “Ganamos en primera vuelta y sacamos el 45% en la segunda”, remarcan en el entorno del excandidato Sergio Massa, quien moverá sus fichas recién en marzo con la publicación de un libro.
En el día de San Valentín y, como siempre, enamorada de la Patria comparto con ustedes el documento de trabajo “Argentina en su tercera crisis de deuda. Cuadro de situación”. Va con cita de Juan Bautista Alberdi 😉 https://t.co/qI9aHm6l4D pic.twitter.com/BsH85d25g5
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) February 14, 2024
En paralelo, volvió aparecer Cristina Kirchner de un largo silencio. A través de un documento de 33 páginas publicado en sus redes sociales el pasado miércoles la ex presidenta de la Nación diagnosticó el presente y anticipó el futuro.
El hecho volvió a hacer sobrevolar una discusión trascendental en las bases del peronismo: ¿Con Cristina o sin Cristina? Cristina entendió que, ante la aceleración del ajuste, era el momento para romper el silencio y criticar en duros términos la política económica de Javier Milei y el ministro Caputo, con quien luego protagonizó un fuerte contrapunto en “X”.
Para algunos, CFK logró torcer la agenda del oficialismo, que salió a responderle a coro y lo hizo en medio de las negociaciones entre Mauricio Macri y LLA para gobernar fusionados.
El nuevo desafío, dicen, será la capacidad de movilización “sin convocatoria de Cristina” y posan las expectativas en el próximo 24 de marzo. Sobre esa fecha tan significativa, muchos vaticinan que podría suceder algo histórico: que haya una sola marcha con una sola organización, nucleada en sindicalistas, organizaciones sociales y movimientos políticos.
“En cualquier lugar del mundo todo presidente tiene sus primeros cien días de tiempo. Hay que esperar y que la gente sola se dé cuenta del desastre que está haciendo. Al día 101, veremos”, opinan en el Frente Renovador.
Hay dos datos interesantes: UP no movilizó durante el debate de la Ley Bases ni tampoco convocó a la marcha del 24 de enero. La Cámpora se sumó a último momento y evitó cualquier rol protagónico. Eso vislumbra que se evita manotazos de ahogados en los primeros días de gestión del gobierno libertario.
Mientras tanto, Axel Kicillof encabezó estas últimas dos semanas mesas de diálogo en tres niveles diferentes: sectoriales, orgánicas y de gabinete. Con esas herramientas, más la multisectorial que nació en La Plata, el gobernador de la provincia de Buenos Aires busca recoger en el cara a cara los impactos del ajuste y aplicar políticas bonaerenses que estén a su alcance en el contexto de ajuste y recorte de envío de fondos.
Desde los distintos campamentos de UP se preparan y suman músculo político para el debate interno. Sergio Massa, por ejemplo, encabeza reuniones cada quince días por Zoom con los dirigentes de su espacio. “Rearmar y contener”, recalcan. “Mirar el partido para adentro”, agregan.
La tropa del exministro de economía está compuesta por unos veinte intendentes de la provincia de Buenos Aires y del interior; una treintena de legisladores provinciales de todo el país y los legisladores nacionales, que “hablan con Sergio cotidianamente”.
“No hay ambulancia porque no hay heridos”, ilustran con entusiasmo.
