Daniel Scioli no se baja de su candidatura; el massimo insiste con Massa y La Cámpora sueña con Wado. Por ahora, silencio de Cristina.
A pesar de la fuerte presión que ejerce principalmente La Cámpora y el Frente Renovador, Daniel Scioli no baja su candidatura y va a fondo. “Nosotros somos como (Carlos) Menem contra (Antonio) Cafiero, con la salvedad de que ahora hay un Cafiero que nos apoya”, ilustran fuentes del embajador en Brasil.
El fin de semana, el ex campeón motonauta se vio con Eduardo Duhalde y jugó a la paleta con Martín Guzmán. El viernes había almorzado con Hugo Moyano, el jefe camionero que en la campaña del 2015 apoyó a Mauricio Macri y no al candidato peronista, es decir, a Scioli. Además está cerca de absorber a Sergio Berni, el ministro de Seguridad bonaerense al que le gusta fastidiar internamente a un sector del kirchnerismo.
Los interrogantes son varios: ¿Hasta dónde tiene previsto llegar Scioli? ¿Hay presiones para que desista de su postulación?¿Qué piensa Cristina Kirchner, que no habla con el embajador desde diciembre? ¿Va en serio la instalación presidencial de Eduardo “Wado” de Pedro o es Sergio Massa? ¿Y Axel Kicillof? ¿Cuándo va a mostrar sus cartas la ex Presidenta? ¿La jefatura del PJ puede marginar su candidatura?
Preguntas silenciosas que aturden en a la coalición a horas del cierre de alianzas. Cerca de Scioli aseguran que ya consiguieron los avales y que el ex motonauta es afiliado al PJ, pero que el que fija las reglas es el propio congreso del Partido Justicialista. Hay una creciente expectativa en ese sentido por las exigencias técnicas y la posibilidad de que se reclame desde la conducción partidaria listas propias en todos los distritos.
El sábado, en Malvinas Argentinas, Sergio Massa hizo una demostración de fuerzas con un mensaje con varias lecturas: volvió a plantear el concepto de unidad pero resaltó que deberán anotar al Frente Renovador en las PASO si es que esa es finalmente la decisión estratégica de la coalición.
A pesar de los altos índices de inflación que pulverizan el poder adquisitivo de los trabajadores mes tras mes y de las dificultades que está teniendo para lograr que el FMI adelante los desembolsos previstos para este año, Sergio Massa y su tropa siguen con la idea fija de la candidatura presidencial.
Y la unidad. El ministro está convencido de que la foto de las PASO del lunes 14 de agosto, el día después de las Primarias, puede ser muy perjudicial para el frente económico del Gobierno. Hay una creciente inquietud en torno a hasta dónde está dispuesto Massa a hacerle frente a ese hipotético escenario.
No obstante, a los satélites kirchneristas le comenzó a gustar la idea de que Wado de Pedro enfrente a Daniel Scioli en las PASO. “Si Scioli es el candidato del Gobierno, nos permite discutir la gestión”, explicaron. En ese caso, lo más lógico sería que el ministro cristinista renunciara a su cargo.
Scioli no se baja. La Cámpora sigue intentado instalar a Wado y el massismo insiste con Masa. Por ahora silencio de Cristina. Puede pasar cualquier cosa.
