Con un déficit fiscal reducido logrado gracias a las políticas tomadas, en el Ministerio de Economía buscan incrementar el Producto Bruto Interno y generar una mayor circulación monetaria de cara al próximo semestre.
Se aproxima la 6° elección de las PASO que significará un hecho histórico, ya que será la primera vez que se lleve a cabo una votación bajo la crisis social, económica y sanitaria de la pandemia por el covid-19.
Ante dicho escenario, se estima que habrá una suba considerable en la emisión de billetes a causa del gasto que considera llevarse a cabo una votación electoral.
Durante el pasado mes de julio el Tesoro giró un total de 180.000 millones de pesos al BCRA (en tres pagos distintos), un monto considerado y que vendrá en aumento a lo que se espera para el segundo semestre.
0,5% del PBI fue el déficit para la primera mitad del año, en donde se estima que fue cubierto por alrededor de 60% con deuda captada del mercado y un 40% de dinero proveniente de las arcas del BCRA.
Hubieron varios indicadores que aportaron para poder acaparar el déficit. En primer lugar, el dinero recaudado gracias al aporte solidario del impuesto hacia grandes fortunas (89.733 millones en junio y 169.967 en lo que va del 2021). En segunda medida, la cosecha récord del agro ayudó de gran forma a incrementar las reservas del banco gracias a las retenciones de las divisas provenientes del exterior. Y por último, el tercero de los motivos para alcanzar esta fórmula, fue la merma en el gasto público durante el primer semestre del año.
En los meses que se avecinan, habría una contundente suba en el gasto que llevará a cabo el Estado debido al aporte en varios de los diferentes rubros. Por un lado, el Gobierno pactó un incremento del 45% de los salarios para los trabajadores de la Sanidad (incremento total desde el inicio de la pandemia).
Según el analista económico, Joaquín Waldman, habrá un elevado gasto en materia de obra pública debido a subas en la construcción, tomando así un gran porcentaje del total que se espera para el gasto total del Estado a lo que se refiere de aporte de capital. Resta saber cuál será el gasto que desea destinar para el rubro pensiones y jubilaciones, ya que desde principios de 2020, la reducción en el gasto por jubilación fue de un 13%.
Desde la consultora, Equilibra, estiman que debido al “push electoral” habrá un incremento en el PBI, alcanzando un total de 1,2% (suma de un punto porcentual). Todos estos datos son medidos en base a una proyección positiva en materia de consumo, que vendrá a causa de una reactivación en los comercios y la industria a causa de una mayor circulación de dinero y política crediticias más blandas que anunció el Estado con tasas accesibles.
Por último, cabe resaltar el aumento en los salarios para incentivar el consumo que sufrió uno de los peores resultados durante la crisis de la pandemia. Hace un par de semanas se dio a conocer el nuevo incremento del salario mínimo vital y móvil que pasó a $24.408 desde el primero del julio. Según el informó El Destape, para el mes de las elecciones se proyecta un salario mínimo para los trabajadores de $28.080. De esta manera, el Gobierno buscará mejorar la calidad de vida de la población y de la clase social media y baja.
De esta forma, los próximos cuatro meses que restan para que las urnas comiencen a abrirse para saber definitivamente quienes serán las personas que integren las nuevas bancas del congreso. Serán meses que vendrán acompañados de una importante inyección de dinero en circulación y se verá una de las mayores participaciones del Estado en materia de gastos desde la asunción del presidente.
