Los dos letrados que representaban a la ex primera dama renunciaron en medio de la disputa judicial con el expresidente. El conflicto por violencia de género y alimentos reavivó las tensiones entre ambos.
Los abogados Mariana Gallego y Mauricio D’Alessandro renunciaron a la defensa de Fabiola Yáñez en la causa por violencia de género que enfrenta al expresidente Alberto Fernández con su expareja. La decisión se produjo en medio de un proceso judicial que volvió a tomar fuerza tras el regreso de Yáñez al país.
Según confirmaron fuentes judiciales, los letrados dejaron de representar a la ex primera dama en todos los expedientes que la vinculaban con Fernández. Ambos habían asumido la defensa de Yáñez en la denuncia por “impedimento de contacto” de su hijo Francisco y también como apoderados en la querella por violencia de género y en el juicio civil por alimentos.
Gallego explicó que el expediente de la Ciudad de Buenos Aires por el impedimento de contacto “devino abstracto” una vez que Yáñez regresó desde Madrid. En cambio, los otros procesos continuaron su curso y fueron los que motivaron las renuncias formales de ambos abogados.
La abogada presentó su dimisión a comienzos de semana, mientras que D’Alessandro lo hizo más tarde ante la existencia de “plazos corriendo y vencimientos impostergables que, por ser apoderados de la querella con mandato vigente, se debían cumplir por responsabilidad profesional”. Así lo señalaron ambos en diálogo con la agencia Noticias Argentinas.
El alejamiento de sus defensores coincidió con una etapa en la que Alberto Fernández volvió a tener exposición pública. En una entrevista radial, el expresidente habló del presente político del peronismo y, al referirse a su vínculo con Cristina Kirchner, lanzó una frase que generó impacto: “Algún día voy a contar cómo fueron las cosas exactamente con Cristina”.
En ese mismo reportaje, Fernández sostuvo que el movimiento justicialista atraviesa “una etapa compleja” y que el desafío consiste en “no buscar culpables para sostener la unidad”. También pidió respaldo para el gobernador bonaerense Axel Kicillof al advertir: “Pretender decir que la culpa es de Kicillof es complicado. El gobernador garantizó el triunfo en Buenos Aires. Cargarle la culpa a Axel me parece una enormidad”.
El exmandatario defendió el rol de los intendentes y reclamó una renovación generacional dentro del peronismo: “Debe aparecer una generación de reemplazo, entre los reemplazados estoy yo”.
Mientras tanto, en el plano judicial, la situación personal de Fernández con Yáñez sigue abierta. Las causas por alimentos y violencia de género avanzan en distintos fueros, aunque ahora sin los abogados que hasta esta semana representaban a la ex primera dama.
La ruptura del vínculo profesional entre Yáñez y sus letrados dejó a la vista la fragilidad de un conflicto que mezcla cuestiones personales, mediáticas y políticas. El futuro de la causa dependerá de la nueva representación legal que asuma la defensa de Yáñez, mientras el expresidente intenta recomponer su frente político en medio de un escenario judicial que vuelve a incomodarlo.
