Hay un nuevo sujeto social, tenaz en su lucha, que se hace oír. Mauricio Macri debió retroceder, y aceptó convocar a sesiones extraordinarias para tratar la Emergencia Social y la reforma de Ganancias.
Por Vanina Pasik
Ayer al mediodía la CTEP de San Martín estaba haciendo una asamblea bajo el puente de Suárez con las organizaciones que la componen. "Nosotros informábamos que hoy habría una gran olla popular para apoyar la Ley de emergencia social", cuenta la concejal Zulma Duette. "Vino uno de los responsables a nivel nacional, Gildo Onorato, y anunció que el Gobierno había firmado una acuerdo, con un aumento para los cooperativistas y un aguinaldo social para fin de año, además del compromiso de votar a favor una ley que contemplaba una parte importante de nuestras demandas", dice Duette, cuya militancia siempre estuvo vinculada a la organización desde el trabajo.
Los aplausos fueron generalizados, los responsables de cada espacio expresaron la satisfacción de pertenecer a la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular. "El compromiso por estar en la lucha cada vez haga falta se fortalece con un logro como este", explica la militante del Movimiento Evita del Barrio 9 de julio de Suárez.
Además de mejorar los ingresos de los cooperativistas en lo inmediato, haber forzado a que el macrismo reconozca la Emergencia Social significa mucho para una porción creciente de trabajadores que hasta hoy no tienen derechos. "Ayer se vio reflejado que crecimos mucho, y que los trabajadores están dispuestos a salir a la calle a defender sus derechos", concluyó Duette. Puso como ejemplo a las compañeras del Ellas Hacen, o a algunas referentes sociales, a quiénes les contó más "apropiarse de la herramienta", pero que en las últimas semanas se fueron comprometiendo con la forma de reclamar que propone la organización.
Hay un nuevo sujeto social, tenaz en su lucha, que se hace oír. Ayer Mauricio Macri debió retroceder, y aceptó convocar a sesiones extraordinarias para tratar la Emergencia Social y la reforma de Ganancias.
El reclamo de los trabajadores de la economía popular viene ganando consenso social, a la vez que engrosa sus filas -y sus necesidades- por culpa de las políticas del marcismo, de hambre para muchos y lujo para unos pocos. La semana pasada, el viernes 18 la movilización llegó a las 200 mil personas que aportaron tanto el movimineto obrero organizado (en CGT y CTA), y las organizaciones de los trabajadores de la economía popular, y las sociales, las piqueteras.
- ¿Cuáles son los tres o cuatro momentos clave en la contrucción de este último tramo del conflicto?
- Primero, destaco esta concepción de unidad desde los movimientos sociales, con la CCC y Barrios de Pie, con la CTEP que pueden incluir ideológicamente y reivindicativamente un abanico importante de realidades, en función de un sujeto social. El segundo punto de acierte es que con este tridente logramos que por primera vez la central obrera represente a nuestro sector, unificando los reclamos, la emergencia social y la modificación de Ganancias. Estas dos cuestiones son las que nos pusieron en condiciones de arrebatarle a un gobierno conservador y de derecha, una porción importante de recursos reales.- responde el concejal Julián Ríos.
También remarca como central la cohesión sin fisuras con nuestros compañeros en el Congreso -Grosso, De Ponti, Abal Medina, etc-, una cohesión sin fisuras entre la organización gremial y la política. Según el concejal de San Martín, esto responde a un aprendizaje histórico, de las luchas colectivas que se dio el pueblo.
Una semana antes de obtener la firma del acuerdo, el día anterior al reclamo nacional del trípode del sector de la economía popular con la CGT en el Congreso, en San Martín se reunieron un conjunto de organizaciones en la plaza central de San Martín. Representando a cada movimiento, el panel estuvo compuesto por las oradoras Claudia Silva (MTE-CTEP), Ofelia Góngora (Barrios de Pie) y Sandra Maestre (Movimiento Evita, CTEP) y a sus lados Luciano Schillacci (SUMCRA-CGT), Pablo Puebla (OLP-CTEP), Gerardo Royano (CCC) y Eduardo Alonso (Sec. Gral. CTA San Martín-3 de Febrero). Los mismo que estuvieron ayer en la asamblea abajo del puente de Suárez.
Acompañaron el acto, los concejales Héctor Lanza, y por supuesto sus pares Zulma Duette y Julián Ríos, y el diputado Leonardo Grosso. También militantes del movimiento Compromiso Padre Mugica, los y las trabajadores de PROIN, Patria Grande, Seamos Libres, Frente Desocupados Eva Perón y del sindicato La Bancaria.
El día después del anuncio de que se había firmado un acuerdo, que no era necesario movilizar por ahora, Luisa Coman, manda al grupo una foto del trabajo del grupo de la Cooperativa de Arroyo que ella organiza desde hace años. "Este es el día de trabajo de hoy. Con este calor, imaginateló. A un costado del zanjón. ¿No es valioso este trabajo de estos compañeros? Por eso, por ese trabajo estamos muy contentos con los que hemos conseguido ayer".
"Los compañeros de la cooperativa de arroyo son un ejemplo, en organización y compañerismo, a pesar de sus peleas siempre unidos y bancando los trapos en la calle", remarca la concejal Zulma Duette.

