El líder del Movimiento Evita de San Martín ocupa el puesto 13 de la lista de candidatos a diputados del FPV por la Provincia de Buenos Aires. Si en octubre Scioli repite los números que obtuvo en las PASO, el kirchnerismo lograría 15 bancas. De todas maneras, a partir de diciembre, al FPV le costaría más alcanzar el quórum.
Si en octubre se repitiera la elección de las PASO de este domingo cambiaría la correlación de fuerzas dentro del Congreso. En la Cámara de Diputados, el Frente para la Victoria, que es quien más escaños arriesga en esta renovación parlamentaria, mantendría su condición de primera minoría legislativa pero quedaría con un centenar de diputados y lejos de los 129 necesarias para alcanzar el quórum propio para sesionar, que ahora logra con el respaldo de sus aliados. La UCR seguiría siendo la segunda minoría dentro de la Cámara baja pero con el PRO pisándole los talones; el Frente Renovador conseguiría el doble de las bancas que arriesga; el FIT suma un escaño y Progresitas (PS-GEN) retendría apenas la mitad de sus bancas, en tanto otros bloques perderán su representación parlamentaria.
En el Senado, en cambio, el kirchnerismo tendrá una situación más ventajosa. Mientras que en Diputados pone en juego las bancas que sumó en la elección presidencial de 2011 en la que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner alcanzó el 54 por ciento de los votos, en la Cámara alta el FpV va por recuperar lo que perdió en 2009, cuando la oposición en sus distintas variantes se alzó con varios triunfos legislativos.
El FpV arriesga en esta elección 77 bancas propias de diputados, de las cuales –si se repitiera el resultado de las PASO– renovaría 59. Lo que lo dejaría con una bancada de 101 diputados propios. Y aunque también quedarían en el camino algunos de los aliados más fieles, sumaría las 7 bancas que mantendría el Frente Cívico de Santiago del Estero, los 3 del Movimiento Popular Neuquino, el monobloque solidario de Carlos Heller y 2 peronistas pampeanos, con lo que alcanzaría 114 diputados, 15 menos que para lograr el quórum propio.
Con el resultado del domingo, el FpV perdería diputados en los distritos numerosos en los que se impuso cómodamente en 2011 y que reparten mayor cantidad de escaños. En la provincia de Buenos Aires, que reparte 35 bancas, sólo renovaría 15 de los 20 que arriega; en Córdoba sólo una de cuatro; perdería un diputado en distritos como la ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, y hasta en Santa Fe, a pesar de haber salido primero en las PASO, además de otras provincias donde la representación legislativa es menor.
De esta manera, el joven de San Martín, referente del Movimiento Evita, Leonardo Grosso, se aseguraría renovar su mandato de diputado por otros cuatro años, hasta 2019.
La UCR seguiría como segunda minoría legislativa en la Cámara baja. Pero contrariando la estrategia partidaria de que tras sellar la alianza con el PRO y la CC se fortalecería su representación legislativa, los radicales sumarían solo 5 diputados a sus actuales 34 (más 3 del filo radical Frente Cívico de Catamarca), mientras que sus socios del PRO suman 22 bancas trepando a 36, y la CC conserva sus 4 bancas, de las cuales ninguna estaba en juego. Como interbloque, Cambiemos alcanzaría 79 diputados. Otro de los que crecería es el Frente Renovador, que consigue sumar a su bloque doce diputados, el doble de los que pone en juego. Y el FIT sumaría una banca bonaerense a su interbloque de 3 diputados.
Progresistas sólo conservaría la mitad de sus actuales 12 bancas, entre el Gen y el PS. Mientras que la Unidad Popular y el juecismo cordobés desaparecen como expresión parlamentaria en la Cámara baja.

