Así lo manifestó el senador provincial tras la aprobación de la ley que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación los inmuebles ubicados en el barrio Uspallata, de la localidad de Beccar, para ser adjudicados en propiedad a sus actuales ocupantes.
Hacia fines del año pasado, se conoció públicamente que el gobierno de San Isidro pretendió dar una compensación económica a los habitantes del barrio Uspallata para que se muden de las tierras donde viven. Para ello, se gestionaban autorizaciones en las que intervenían abogados, síndicos de procesos concursales y gestores inmobiliarios que venderían las tierras.
Ante esta situación, la diputada María del Carmen Pan Rivas (FPV) presentó un proyecto de expropiación -el D-2679/13-14- con el objeto de adjudicarles las tierras a sus actuales ocupantes con el cargo de la construcción de vivienda propia. Esa iniciativa obtuvo media sanción en diciembre de 2014 en la Cámara de Diputados y ahora fue convertida en Ley a través del impulso que le dio el Senador Sebastián Galmarini (FR) logrando la sanción en la Cámara de Senadores Provincial.
“Estoy muy contento por restituir un derecho a vecinos que merecen vivir dignamente. Ese barrio no sólo no es una villa miseria, son casas que con esta ley van a transformar definitivamente la fisonomía del barrio. Espero que todos juntos, concejales, legisladores e intendentes, y todos aquellos que cumplan con funciones de gobierno, podamos trabajar para hacer una sociedad más inclusiva y que nuestros vecinos tengan vidas más dignas”, celebró Galmarini al finalizar la sesión.

