El secretario general de la Presidencia aseguró que si "no fuera tan conocido" iría a la movilización en homenaje a Nisman. La semana pasada la había vinculado a "abogados narcos" y antisemitas.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, bajaron el tono de las críticas a las personas que esta tarde se movilizarán en homenaje al fiscal Alberto Nisman. Luego de vincular la convocatoria a abogados narcos, antisemitas y apropiadores de bebés, los principales voceros del Gobierno reivindicaron esta mañana la libertad de expresión y reunión con la que gozan todos los argentinos. Fernández fue un paso más allá y admitió que si no fuera funcionario iría a la movilización.
"Si no fuera tan conocido políticamente, iría a la marcha. Hoy iría a la marcha", declaró Aníbal Fernández en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red. Esta declaración marca un punto de inflexión. Sucede que el viernes intercambió mensajes en las redes sociales con referentes de la comunidad judía en donde mostraba una postura opuesta.
Sin embargo, admitió que no estará presente porque "sería una provocación". "No voy a ir (a la marcha) porque suena más a una provocación que a otra cosa", señaló el funcionario en un tono distinto al que esgrimió la semana pasada, en la que llegó hasta tener encontronazos con fiscales y con Waldo Wolff, vicepresidente de la DAIA.
La semana pasada, Fernández había vinculado a "abogados narcos" y antisemitas con la convocatoria. Pero ahora, el secretario general de la Presidencia dijo que tiene "muchos amigos que van a estar y no necesariamente están en contra del Gobierno. No veo que eso tenga que ser limitante ni cosa por el estilo, si realmente cumplen con el objetivo de brindar homenaje al fiscal Nisman".
