El programa liderado por la Dra. Guillermina Rizzo tiene el firme objetivo de recorrer diferentes ciudades del interior para ofrecer talleres y charlas con la finalidad de combatir el mal trato escolar. La primera jornada fue el pasado 14 de junio en Bahía Blanca junto al jugador de River Plate Germán Pezzella, en la que se convocó a más de 600 personas.
Con un par de banners al hombro y una bandera como estandarte, Ciudades Sin Bullying viaja todos los meses a diferentes puntos de la provincia para luchar contra el acoso escolar. La idea surgió por iniciativa de la Dra. en psicología Guillermina Rizzo, quien consciente del aumento de casos de violencia en los colegios, decidió impulsar jornadas en ciudades del interior: “Siempre pensé en generar un tipo de espacio para ayudar a la comunidad, fue algo que quería llevar adelante hace mucho tiempo.” cuenta Rizzo.
Sin fines de lucro y sin ayuda económica de ningún partido político, el programa Ciudades Sin Bullying comenzó el pasado 14 de junio con una primera jornada en el Bahía Blanca Plaza Shopping junto al jugador de River Plate, Germán Pezzella. La convocatoria juntó a más de 600 personas y fue el puntapié para arrancar con un proyecto que ya cumplió su primer mes.
Convencidos del lema “Una acción, un cambio” el staff de Ciudades Sin Bullying (comprendido por psicólogas, psicopedagogas y actores) ofrece actividades para padres, docentes, empresas, referentes religiosos, entidades deportivas, grupos scout, entre otros. A su vez, desde un abordaje estratégico, dictan talleres para niños, niñas y adolescentes teniendo en cuenta cada contexto. “Para nosotros es importante concientizar a la gente sobre los problemas del Bullying. Cada vez más jóvenes son víctimas de la violencia entre pares y muchas veces estos fenómenos son minimizados por las centros educativos” cuenta Rizzo.
Por otro lado, las instituciones y personalidades destacadas de cada lugar en el que se dicta la jornada y que se comprometen a abordar la temática, reciben la bandera del programa como reconocimiento. Según Guillermina, todos los actores son fundamentales para combatir al bullying: “es importante generar una red comprendida por diferentes instituciones a las que se convoque para definir un objetivo en común y que cada uno de estos establecimientos trabaje desde su disciplina para poder abordar esta temática”.
Los conocimientos de Guillermina Rizzo en el área del bullying están plasmados en su libro “Violencia Escolar: Un Modelo Para Des-Armar”, el cual entregó en una audiencia privada al Papa Francisco y presentó en la Feria del Libro. “El encuentro con el Papa me marcó por el resto de mi vida. Fue una bisagra, un antes y después en mi carrera. Me dio fuerzas para impulsar esta iniciativa con el objetivo de ayudar a la comunidad” reconoce Guillermina.
Al momento de describir al fenómeno del bullying, la Dra. Rizzo considera que “es definido como cualquier forma de maltrato verbal, físico o virtual producido entre alumnos de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. El mismo se suele circunscribir comúnmente al ámbito educativo y afecta a víctimas, victimarios y espectadores. El bullying se concibe como un modelo de relación disfuncional que ocasiona daños psicológicos a veces irreversibles”.
Con un mensaje de tolerancia y respeto por el otro, Ciudades Sin Bullying continúa viajando a diferentes puntos del país para ayudar a las comunidades a combatir la violencia escolar bajo el lema “Una Acción, Un Cambio”.
Fuente: Prensa Ciudades Sin Bullying
