Con la casi confirmada salida de Gustavo Posse de la intendencia, para seguir su carrera política en otro rumbo, el oficialismo de San Isidro tiene el juego abierto para la sucesión. El presidente del Concejo Deliberante Carlos Castellano parece la opción más viable, pero la aparición pública de la primera dama comunal María Fernanda Nuevo abre interrogantes.
Aunque aún no lo confirmó oficialmente, el intendente de San Isidro buscará participar en la interna del Frente Renovador para ser candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Es un viejo anhelo que hoy la coyuntura política le permite consolidar gracias a su acuerdo con Sergio Massa en el Frente Renovador. Incluso, aunque no logre ese lugar, Gustavo Posse podría integrar la nómina de Diputados Nacionales.
Cualquier posibilidad abre el juego en el distrito para conocer quién será el encargado de continuar con su gestión y la de su padre. Apostar a la marca del apellido en la boleta es una posibilidad, algo que ya sucedió en las últimas dos elecciones legislativas con la tía del Intendente, la concejal Juana Posse.
A pesar de que en todos los sectores coinciden que es muy prematuro pensar en candidaturas, es imposible no ver el movimiento que tienen Carlos Castellano, presidente del Concejo Deliberante, en diferentes actividades institucionales; y María Fernanda Nuevo de Posse, la primera dama comunal y jueza de la Cámara Civil y Comercial de San Isidro.
Hay quienes señalan que puertas adentro del possismo hay fuertes debates. El massismo NO possista san isidrense sigue con atención los movimientos del oficialismo. El Frente Renovador podría protagonizar las PASO con referentes del vecinalismo de Posse contra la línea de Sebastián Galmarini y Marcela Durrieu. Ahí también se puede anotar Federico Gelay.
La decisión que tomó Posse de finalmente continuar su trabajo político desde otro lugar, provoca movimientos. La primera alternativa sería Castellano, un hombre de extrema confianza y comprobada capacidad. Ya se mueve como candidato para tener mayor conocimiento público. Y cumple con tres requisitos que algunos referentes del oficialismo consideran indispensables: Forma parte del equipo de la gestión, tiene liderazgo y autoridad en la estructura política, y capacidad administrativa.
María Fernanda Nuevo permitiría apostar al apellido y la familia, una estrategia ya conocida en San Isidro. Pero tiene incompatibilidad de tareas como camarista, sus responsabilidades le impiden participar en política, y debería tomar licencia o renunciar. Algo muy poco probable. Siempre trabajó desde el aspecto social. Y las últimas semanas se la vio presente y fotografiada más que nunca antes.
Tampoco hay que dejar de mirar hacia el norte. El hermano menor de Gustavo Posse, Mario, milita desde hace años en San Fernando con la agrupación vecinal de la familia. También podría aportar el apellido.
Aparece una última instancia. Alguna personalidad conocida por la opinión pública. Deportista o famoso que quiera involucrarse en política y vea con simpatía participar del proceso electoral.

