El lomense pasó por Mar del Plata como si fuera un ministro sciolista; mientras el presidente de Diputados se instaló con su propuesta de mudar la Capital. Mientras tanto, un operativo clamor se instaló en la agencia de prensa de Mariotto con un título todos los días. La encuesta que ilusiona a Insaurralde.
Faltan 699 días para el 10 de diciembre de 2015. Pero la campaña peronista por el sillón que dejará vacante Daniel Scioli ya comenzó. Los candidatos del kirchnerismo y del massismo ya se acomodan, con aspiraciones por igual, detrás del sueño de comandar los destinos bonaerenses. En el oficialismo ya se alistaron el reciente diputado, Martín Insaurralde, el titular de la Cámara baja, Julián Domínguez, y el vicegobernador Gabriel Mariotto. Otro puñado de nombres completa el team renovador, con Sergio Massa propiciando una eventual PASO propia para bendecir su delfín.
Sin embargo, restan 21 para los comicios y nadie quiere mostrar las cartas tan antes de tiempo. Pero todos, de una u otra manera, ya se están sentado en la mesa. No con demasiado disimulo.
Bendecido con el primer lugar de la boleta en las legislativas, la estrella de Insaurralde pareció oscurecerse en el universo K luego de contar los votos. Pero de la derrota, el lomense se llevó algo positivo: su instalación mediática. Una encuesta de Mora y Araujo publicada el domingo en PERFIL terminó de envalentonarlo. Lo ubicaba como el quinto dirigente con mayor imagen positiva, detrás de su ex contrincante, Massa; el inoxidable (en los sondeos) Scioli; la Presidenta y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. “De todos ellos, es el único que peleará por la Gobernación”, se entusiasman a su lado.
Con o sin esos números, Insaurralde ya tenía planeado iniciar la recorrida bonaerense. Esta semana visitó Mar del Plata, flanqueado de sciolismo, al igual que en la mejor época de campaña. Como un ministro más, compartió actos de gestión con Alberto Pérez (jefe de Gabinete), Alejandro Granados (Seguridad), Cristina Álvarez Rodríguez (Gobierno) y Alejandro Arlía (Infraestructura). “Nunca se fue de nuestro redil”, admitían en La Plata. Ayer, el intendente (de licencia) continuó el tour por Mar del Tuyú, donde se reunió con los jefes comunales del Partido de la Costa, el más kirchnerista Juan Pablo de Jesús, y de Castelli, Francisco Echarren. El resto del mes, Insaurralde se resguardará en Pinamar. Pero a partir de febrero, planea focalizar su desembarco por el Conurbano con cronometradas (semanales o quincenales) viajes a localidad del interior bonaerense.
El reciente Congreso del PJ bonaerense apenas fue el trailer de la compulsa que se viene entre el lomense y Domínguez. La repercusión de su propuesta de trasladar la Capital fue celebrada en el despacho del presidente de Diputados. El primer desafío del oriundo de Chacabuco, es romper la barrera del desconocimiento. Ya comenzó la instalación de su marca: en la Ruta 2, los veraneantes atentos pueden ver carteles con la frase “Julián 2015”. Dejan el aspirado cargo en el misterio.
Sin trasladar a la calle sus aspiraciones de mudarse de despacho (aún), Mariotto aprovecha la Agencia Periodística de Buenos Aires (Agepeba), que gerencia la ultracristinista concejal Florencia Saintout. Casi todos los días suma un títulos al Operativo Clamor. El último, ayer: “Hasta el hijo del ‘Negro’ Olmedo respalda una postulación de Mariotto en 2015”.
El massismo no está ajeno a la futura interna, con el tigrense jurando que no tiene favoritos y proponiendo una interna para seleccionar su candidato. Ya compulsan los intendentes Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), Gustavo Posse (San Isidro), Joaquín de la Torre (San Miguel), José Eseverri (Olavarría) y el diputado Darío Giustozzi.
