El coordinador de Higiene Urbana de San Martín habló del trabajo realizado por la gestión Katopodis en 2013. “Hoy el municipio tiene reclamos, porque tiene respuestas”, sentenció. La recuperación de la presidencia del Concejo Deliberante por parte del oficialismo. El futuro del peronismo local.
Matías Brown es el coordinador de Higiene Urbana de San Martín, en diálogo con LaNoticiaWeb realizó un balance de su trabajo al frente de esa área y de la gestión municipal durante 2013, además de analizar la situación del peronismo local y lo ocurrido en el Concejo Deliberante previo a las legislativas.
Específicamente en tu área ¿Qué balance hacés respecto al año que concluyó?
Es un área complicada, todos los días estamos trabajando para mejorar el distrito y la presentación del mismo. Tratando de que haya la menor cantidad de focos infecciosos posibles, porque cada esquina que tiene un “crónico” representa un problema en varias cuestiones, no sólo a la presentación. En el corto plazo van a empezar a hacerse campañas de concientización, con información para los vecinos. También para que sepan qué es lo que corresponde dentro del pliego de la basura y qué les corresponde a ellos si quieren hacer un arreglo en la casa. Ahora tenemos un 0 800 de atención al vecino que está funcionando más horas, donde se están tomando más reclamos. Estamos tratando, con la empresa, más los camiones nuevos que se compraron para el área que salen del Corralón 3, estar dentro de las 72 horas en lo posible para solucionar la cuestión. Pero te repito, es un área complicada en donde todos los días hay una enorme exigencia. Pero trabajando en conjunto con el vecino, se puede solucionar un porcentaje muy alto de inconvenientes.
Todos los que pasaron por esta área hablan de una relación complicada con la empresa recolectora ¿cómo es tu experiencia personal?
Esto es como cualquier empresa que viene a prestarle un servicio al estado. El estado, que somos nosotros en este momento, tiene la obligación de estar constantemente arriba de la empresa. Porque es dinero que los ciudadanos ponen de sus impuestos. Pero yo creo que todas las empresas que prestan servicios para el estado tienen un punto de complicación. Pero estamos trabajando para solucionar las cosas, hay buena voluntad de ambas partes. También la verdad tenemos un pliego complicado, que no lo hicimos nosotros, que viene de la gestión anterior. Nosotros en base a ese pliego trabajamos para mejorar el distrito de San Martín y ya estamos trabajando para que cuando se realice el nuevo pliego las condiciones favorezcan a los vecinos.
Se cumplen dos años de la gestión Katopodis, con un año, este, especial, con elecciones y pase al Frente Renovador.
En lo que tiene que ver con la gestión, es un gobierno que está en la calle. Puede tener errores, como todas las gestiones, pero tenemos la gran virtud de estar todo el tiempo en la calle. Entonces el vecino se referencia con el intendente directamente. Porque el intendente está en las cuestiones álgidas del distrito, nunca se escondió. Está constantemente recorriendo. Entonces a partir de ahí baja una línea muy fuerte para todo el gabinete y funcionarios a estar presentes, cerca de las cuestiones. Los vecinos, al tener ese contacto con el gobierno, cobran otra relevancia porque pueden exigir diariamente, porque saben que vamos a responder. Antes el distrito estaba en un letargo, la relación vecino-municipio había sido anestesiada. Hoy el municipio tiene reclamos, porque tiene respuestas. Es una gestión muy joven que de a poco va encontrando el estilo de trabajo. Respecto a este año, políticamente fue algo maravilloso. Un momento histórico, porque un grupo de intendentes se cansó del manejo arbitrario de los fondos y de la política y dijeron basta a un gobierno nacional, basta a un gobierno provincial que no defendía a su provincia. Hombres de gestión, de las intendencias, salieron a decir su verdad y la gente está acompañando. El Frente Renovador abarca varios pensamientos políticos, pero con un solo objetivo que es mejorar la vida de cada ciudadano. El vecino acompañó de una manera muy interesante. Acá en San Martín Katopodis tuvo un acompañamiento del 50% del padrón, hacía muchos años que no sucedía algo así.
A raíz de esto se vivió una situación en el Concejo Deliberante, donde hubo un cambio de autoridades, hace poco el oficialismo recuperó la presidencia. ¿Cómo analizás todo lo ocurrido en el segundo semestre en el Concejo Deliberante?
Son las grandes contradicciones de este modelo kirchnerista. En el sentido de que con ese famoso “vamos por todo”, ellos plantearon en su momento cuando Gabriel pasa al Frente Renovador que es espacio que había ganado para conducir el Concejo Deliberante era el FPV, hacen una jugada y se juntan con el ivoskismo, pero solamente para mostrar una señal y baja a Diego Perrella, después no podían sesionar porque no podían juntar las manos. A Phatouros le dieron las manos para tener la presidencia y después no las podía juntar para sesionar. Una vez que se dieron las elecciones de agosto y octubre, tras la derrota, seguían con la misma temática en el FPV, perdiendo por casi 50 mil votos. Entonces no entendieron. Hubo un espacio político que lo entendió, que fue Honestidad y Trabajo, se abstuvieron y se corrieron de la discusión por la presidencia del Concejo. La necedad del kirchnerismo termina chocando con la realidad que los vecinos marcaron en las urnas.
Ahora que ha pasado el “calor electoral” ¿crees que puede haber un reacomodamiento en el peronismo local?
En 2011 para que Katopodis obtenga el triunfo, más allá de su excelente campaña, hubo una reestructuración del peronismo, que no fue tangible para la gente. Pero internamente todos salieron a apoyar a un candidato que representaba una parte del peronismo, dejando de lado lo nacional y provincial. Se priorizó lo local. Se mostró que una vez que volvió a unirse el peronismo, se volvió a ganar. Entonces, no me sorprendería que el peronismo vuelva a reestructurarse para buscar el bien común de los vecinos. Sería lo más inteligente. Más allá de lo provincial y nacional, primero está tu casa. Por otro lado, en el kirchnerismo ya se ven fracturas, hay dudas, algo que antes no se veía. Al perder liderazgos se empieza a tomar decisiones unilaterales.

