La elección del gobernador del Chaco como jefe de Gabinete responde, más allá de sus atributos, a una clara intención de CFK de instalar un nuevo candidato en la carrera hacia 2015. La presidenta no quiere que Daniel Scioli sea la única esperanza del kirchnerismo en las presidenciables. El FPV se define para la batalla final, en 2015.
Por Adrián Cordara
Daniel Scioli nunca se sintió tan cómodo y respetado dentro del kirchnerismo como esa jornada posterior al cierre de listas previa a las PASO. El espectro K horrorizado con la decisión de Sergio Massa de jugar por su cuenta luego de haber pertenecido al “Clan”, empezó a observar de otra manera a un gobernador bonaerense que siempre midió bien, pero que en la misma medida, fue mirado de “reojo” por los más fervientes defensores del proyecto nac&pop
Al decidir, sobre la hora (NdR: "Coqueteó" con Massa cerca del cierre) continuar en la vereda del FPV y sin una figura de mayor envergadura que pueda aglutinar los sufragios necesarios en 2015, cuando termine el mandato de CFK, Don Daniel se convirtió por un tiempo, en el nuevo “mimado” del proyecto.
Funcionarios que antes le marcaban errores comenzaron a elevar su figura y el mismo ex motonauta dejó ese perfil “tibio” a la hora de declarar y comenzó a ser más firme y concreto en sus definiciones, como la inolvidable frase en uno de sus discursos PRE-electorales: “O se está con el modelo o no se está”, marcando claramente su pertenencia.
Sin embargo, la derrota en octubre, tras ponerse la campaña al hombro junto a Insaurralde, volvió a restarle algunos casilleros en la carrera hacia 2015. Es más, desde algunos sectores del kirchnerismo comenzaron a levantar como un candidato potable a José Luis Uribarri, gobernador de Entre Ríos. Todo esto, en la ausencia por la operación de la presidenta de la Nación.
Pero CFK reapareció y con ella, los cambios importantes en el gabinete. Axel Kicillof al ministerio de Economía y el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, como jefe de Gabinete.
UN NUEVO PRESIDENCIABLE EN CARRERA
La elección de Capitanich responde a varios factores. Es un hombre con gran experiencia en gestión, con una importante imagen positiva en la provincia donde ha sido gobernador y que tiene buen léxico para plantarse frente a la prensa e intentar salir de algunas situaciones donde otros funcionarios hicieron “agua”.
CFK quiere que el chaqueño se meta de lleno en el trabajo diario de la Rosada. La presidenta derivará varios temas que antes pasaban sólo por ella, en el flamante jefe de Gabinete. “Coqui”, como se lo conoce al ex gobernador de Chaco, tiene “luz verde” para inmiscuirse en el trabajo de todos los ministerios.
Pero Cristina, no sólo está delegando en un hombre en el cual confía. Sino que está levantando el perfil y terminando de pulir (tiene dos años) a un interesante cuadro político y posible sucesor para 2015.
La presidenta quiere poner a un nuevo actor en carrera. Lo que vuelve a dejar a las claras que Daniel Scioli sigue siendo “mirado de reojo” hasta por la mismísima primera mandataria, que no quiere que la única carta del kirchnerismo para el 2015 sea el ex motonauta. Más con el antecedente del cierre de listas 2013 donde Scioli “coqueteó” con Massa.
INTERROGANTES
Después de tantos años de “agachar la cabeza” ¿Scioli soportará que le instalen un candidato en el último tramo del camino al 2015? ¿Jugaría una interna en el FPV contra Capitanich? ¿O rompería filas y jugaría por afuera?
Por último ¿Alcanzarán dos años para instalar la figura de Jorge Capitanich como presidenciable? Es una apuesta fuerte de Cristina Fernández, quizás la última que le quede.
