Norberto Antelo del GEN, Carlos Roberto del socialismo y Gustavo De Benedetti de la UCR expresan en un comunicado su preocupación por la escalada de violencia en el distrito, que incluye el asesinato del barra de Colegiales. Apuntan a la connivencia de algunos dirigentes con “patoteros”.
“En los últimos días, la violencia política más brutal, sembró las calles de Vicente López. El domingo 13, una patota dedicada al pegado de afiches y publicidad al servicio del massismo - PRO asesinó a un hombre, sindicado como el ‘jefe’ de la barra de Club Colegiales y vinculado con el Frente para la Victoria.
Durante el Cortejo que acompañaba sus restos, se produjeron gravísimos incidentes con agresiones a periodistas y sembrando el terror entre comerciantes y transeúntes.
La irracionalidad más extrema de la violencia política, como la de esta muerte absurda la ejercen los barras circunstancialmente al servicio de un partido, pero esta generada en las decisiones que se toman en los despachos políticos.
De ahí surgen los ‘trabajos’ y el dinero que pone en marcha a los violentos. Ahí habitan los ‘padrinos’ que los respaldan y resguardan.
Son ellos los que ponen en funcionamiento una maquinaria que después no pueden detener. En nuestro distrito hace más de un año el gobierno comenzó cesanteando a empleados que no coincidían con el oficialismo, en una decisión tan repudiable como la que por estos días la comunidad toda les reprocha a los candidatos Juan Cabandié y Martín Insaurralde.
Se sancionó a los concejales opositores que no estaban dispuestos a negociar su voto, se les redujo el sueldo a sus empleados y hasta se los privó del cobro de beneficios salariales como el presentismo sin justificación alguna.
Hacia fines del año pasado, una ‘patota’ al servicio del oficialismo amedrentó y agredió a los vecinos que se habían hecho presentes en el Concejo Deliberante para manifestar su oposición a decisiones que se tomaban, recurriendo a la difamación y pegatina de afiches truchos para confundir al electorado, y retirando piezas de propaganda opositora.
Hace pocos días, adherentes al PRO propinaron feroz paliza a un militante opositor para desalojarlo de una esquina en las que los oficialistas habían decidido instalar su publicidad.
Esa escalada de los mecanismos de violencia implementados desde el poder nos lleva a lamentar hoy un hecho irreparable. Mientras el gobierno municipal intenta desviar la atención hacia los barras, el presidente del club y candidato a concejal por el Frente para la Victoria responsabiliza al secretario de Gobierno, mientras desconoce los desmanes provocados por los violentos durante el sepelio.
Confiamos que la Justicia investigará esa denuncia y condenará a los responsables materiales e ideológicos. Pero para que hechos tan dolorosos no se repitan reclamamos a quienes han tomado la decisión de transformar el municipio en un botín de guerra a defender a cualquier precio, asuman su responsabilidad, terminen con el patoterismo y honren la renovación política que dicen representar”.
