Crecen los choques entre los referentes de los distintos sectores que integran hoy el Frente Progresista. En el Concejo apenas ocultan sus diferencias y abundan las votaciones contrapuestas. El cruce en la última sesión entre “Pochi” González y Carlos Roberto. Las internas en el Gen. La candidatura de Paola Caputo.
Por Elisa Rossi
El Frente Amplio Progresista dejó de existir en la Provincia a partir del momento en el cual Margarita Stolbizer selló un acuerdo electoral con Ricardo Alfonsín, decisión que no fue acompañada por todos los socios del FAP, como el caso de Unidad Popular. Pero, más allá de ese desmembramiento, en Vicente López las idas y vueltas de los dirigentes locales le dan al espacio una impronta particular, caracterizada en internas varias.
La construcción del centro izquierda distrital venía en ascenso desde los tiempos del Acuerdo Cívico y Social, situación plasmada en la representación legislativa. El primer tropiezo llegó con el portazo de Carrió, pero encontraron una salida en 2011 de la mano de Binner.
En el presente del Frente Progresista poco queda de la buena convivencia del año pasado. El ejemplo más gráfico es el del Concejo Deliberante. En las PASO, cada edil estuvo o acompañó una lista diferente. No sólo no existió el mínimo acuerdo, sino que en algunos casos cruzaron dardos envenenados.
En ese contexto hubo una novedad llamativa. Cristina González terminó como candidata del PRO. “Pochi” venía del socialismo y, antes, de la Coalición Cívica.
En la última sesión mantuvo un cruce con Carlos Roberto a raíz de un pedido de informes referido a la posible construcción de un metrobús en Avenida Maipú. “Este pedido me resulta incongruente”, disparó González, y explicó que en un expediente anterior Roberto acompañaba la decisión de instalar el metrobús.
El socialista no se quedó callado en el recinto ni posteriormente. En un comunicado señaló: “(…) utilizando una de sus concejales aliadas Cristina González, que se pasó al oficialismo violando la voluntad popular, atacó al autor del proyecto, a la que se sumó el presidente del bloque PRO, Carlos Sandá, quien en una actitud soberbia y antidemocrática defendió el voto negativo”.
El Gen cuenta con su propio frente de tormenta. Julio Cúntari, que finaliza mandato en diciembre, sostiene una relación tensa desde el año pasado con su compañero de banca, Norberto Antelo, con quien las votaciones diferenciadas son una constante. Ni Horacio Alcuaz, referente de la fuerza y candidato a senador seccional, puede mediar ante esta disputa. Dicho sea de paso, el ex diputado con otros integrantes del Frente Progresista apenas tiene contacto, como Paola Caputo, quien busca a su vez la reelección secundando a Alejandro “Totito” González, una dupla que no posee muchos puntos en común.
