Así lo aseguró el ministro de Defensa norteamericano. La ONU, en tanto, pidió darle “una oportunidad a la paz” y resolver el conflicto por el uso de armas químicas por la “vía diplomática”. París y Londres acompañan a Washington, que asegura contar con pruebas contundentes.
Con el objetivo de aclarar que es “inadmisible” el uso de armas químicas, Estados Unidos prepara un ataque sobre Siria que podría comenzar este jueves, según informaron fuentes del gobierno a la cadena NBC. “Hemos desplegado en el terreno todo lo necesario para instrumentar cualquiera de las opciones militares que el presidente Obama elija”, explicó el ministro de Defensa, Chuck Hagel.
Los ataques, según infirmó el Pentágono, serán realizados fundamentalmente por los misiles de largo alcance Tomahawk que, según publicó el matutino Clarín, serán lanzados desde los 4 destructores que han sido desplegado en el Mediterráneo: Mahan, Barry, Gravely y Ramage.
Este eventual ataque contrasta con lo solicitado por el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, quien pidió “darle una oportunidad a la paz” y solucionar el conflicto por la vía diplomática. En ese sentido, también mencionó el trabajo de los investigadores en Siria, donde se encuentran buscando evidencia que compruebe el uso de armas químicas por parte del gobierno. Para eso, Ban Ki Moon pidió que se les dé “unos cuatro días” a los especialistas para que determinen con mayor precisión lo utilizado por el régimen de Assad en uno de sus últimos ataques que provocó la muerte de más de mil personas.
Contrario a lo sostenido por Estados Unidos, que reunirá pruebas para reforzar su posición, desde Siria su viceministro de Asuntos Exteriores, Faisal Miqdad, aseguró: "Hemos entregado a Naciones Unidas todas las pruebas y documentos que muestran que fue la oposición, no el Estado, la que utilizó armas químicas"
La postura del gobierno norteamericano, cabe mencionar, es apoyada por París y Londres, aunque en Reino Unido, producto de la oposición laborista, la Cámara de los Comunes esperará a conocer el informe de los inspectores de la ONU antes de votar si respalda o no un ataque.
